La Infanta Cristina, que se encuentra en el banquillo de los acusados como «cooperadora necesaria» en dos delitos fiscales de su esposo, Iñaki Urdangarin, ha negado que el motivo por el que fue nombrada socia en Aizoon junto a su marido, Iñaki Urdangarin, no pasaba por ser un «escudo fiscal» frente a Hacienda y de este modo evitar posibles inspecciones de la Agencia Tributaria. «De ser así, nunca lo hubiera aceptado», ha remarcado.
De hecho, durante su declaración ante el tribunal que juzga el caso Nóos, la acusada ha aseverado que, en su situación, la entidad estaba sometida a un «mayor control y fiscalización».
Asimismo, ha apuntado que era Urdangarin quien adoptaba las decisiones en Aizoon, «siempre asesorado por su asesor fiscal».
La Infanta Cristina ha declarado este jueves que «no tenía firma ni poderes» en Aizoon, así como tampoco podía acceder al saldo de las cuentas de la sociedad y «nunca» ha conocido los ingresos o gastos de ésta.
Así lo ha asegurado durante el interrogatorio formulado por su letrado Pablo Molins, donde la Infanta también ha explicado, tal y como ha hecho su marido, Iñaki Urdangarin, que si firmó el contrato de arrendamiento del despacho de la sociedad se debió a una «equivocación».
«Mi marido ha aclarado que debió ser una equivocación, no puedo firmar en representacioón de Aizoon». «Yo no puedo firmar en nombre de Aizoon», ha añadido antes de apuntar que ha conocido este «error» a raíz del actual proceso judicial.
Asimismo, Cristina de Borbón, ha asegurado en el Tribunal del Caso Noós que «confío plenamente en mi marido y estoy convencida de su inocencia».
No tiene conocimientos fiscales o contables
También ha hecho hincapié, durante su declaración en el marco del juicio del caso Nóos, que no tiene ningún conocimiento fiscal o contable y ha explicado que era su marido, Iñaki Urdangarin, el que se «encargaba de las gestiones económicas de la familia».
Así se ha manifestado en respuestas a las preguntas de su letrado, Pablo Molins, donde ha relatado que es licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y que sus funciones en la Fundación la Caixa, donde es directora del área Internacional, «son diferentes e independientes de CaixaBank».
Además, tal y como ha declarado su marido, la Infanta ha explicado que existía un reparto de tareas con Urdangarin de manera que ambos se ocupaban de sus hijos, así como de su trabajo profesional.
«Él se encargaba de las gestiones económicas de la familia y yo intentaba coordinar la agenda de la familia, de intentar cuadrar las cosas y las de nuestros hijos, así como también las de representación institucional que tenía que atender», ha declarado.
Según ha relatado, sobre los años 2007 y 2008 sus hijos tenían entre dos y ocho años por lo que ella, tras «desayunar en familia», acompañaba a sus hijos al colegio, acudía a su trabajo y, en función del día o la semana, tenía que atender actividades institucionales de representación de la Casa Real, que podía suponer tener que desplazarse de país o de ciudad. En este sentido, ha apuntado que solía participar en unos 100 actos institucionales de la Casa Real.
No tiene cuentas en paraísos fiscales
Además ha asegurado que no tiene cuentas en paraísos fiscales, si bien actualmente sí que tiene una en Suiza ya que reside en ese país. Ésta, ha añadido, ha sido declarada ante Hacienda.
«No tengo cuentas en paraísos fiscales; ahora sí tengo una cuenta en Suiza ya que resido en Suiza», ha manifestado antes de apuntar que ha sido declarada al fisco. «Totalmente», ha contestado a su abogado, Pablo Molins, al ser preguntada por este aspecto.
Además, ha señalado que, antes de vivir en Suiza, nunca ha tenido cuentas en paraísos fiscales ni en Suiza, y que su marido Iñaki Urdangarin «no ha tenido nunca tampoco».
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