El BCE exige a cada banco un plan específico contra la morosidad y el exceso de ‘ladrillo’

05/03/2016

Miguel Ángel Valero. A partir del 21 de marzo, entra en vigor la norma de la Autoridad Bancaria Europea sobre un mayor control de la solvencia del cliente antes de la concesión de un crédito.

El Mecanismo Único de Supervisión (MUS) ha creado equipos específicos para un seguimiento exhaustivo de la morosidad y de los activos improductivos (fundamentalmente, viviendas, inmuebles, solares y otros bienes adjudicados por impago de créditos) de los bancos europeos en 2016.

El organismo que preside Daniéle Nouy ha expresado ya a entidades financieras su preocupación por el elevado peso de los créditos morosos y de activos adjudicados en sus balances. Y está exigiendo planes concretos y un calendario para su reducción. “Algunos bancos de la Eurozona afrontan todavía riesgos crediticios importantes, así que esto seguirá siendo una prioridad”, es el insistente mensaje de Nouy y otros responsables de la supervisión bancaria única en Europa.

El argumento del MUS es que la morosidad y el ‘ladrillo’ siguen presionando a la rentabilidad de las entidades, cuando los bajos tipos de interés y la todavía débil demanda de crédito no estimulan precisamente a las cuentas de resultados.

El MUS está fijando con cada banco la estrategia concreta de reducción de la pesada carga de la morosidad y de los activos improductivos. Ésta combina la renegociación de los créditos para facilitar su pago y las provisiones adicionales con una mayor actividad en la venta de carteras de préstamos y de activos inmobiliarios. En algún caso se creará un ‘banco malo’ para sacar del balance todos esos activos.

La banca europea tiene cerca de un billón de euros en activos ‘tóxicos’. Su peso se acerca al 40% del balance de la banca en Chipre; más del 25%, en Grecia; por encima del 20%, en Eslovenia; cerca del 18%, en Italia, rondando el 10% en Letonia, y el 9% en Lituania.

El MUS está extremando el control, y las exigencias de planes para acelerar la reducción tanto de la morosidad como del ‘ladrillo’, en las entidades donde su peso representa más del 12% de los activos. Con el matiz de que no hay un criterio único dentro de la Unión Europea para contabilizar los activos improductivos.

En ese sentido, el MUS y el Banco Central Europeo aplauden las medidas adoptadas por los Gobiernos de Chipre, Grecia, Italia y Portugal para que los bancos puedan aligerar su carga. Y reprochan que países como Eslovenia, Letonia y Lituania no vayan de momento por ese camino.

Irlanda, pese a que todavía tiene improductivo más del 32% del balance de sus bancos, España, Alemania y Reino Unidos son puestos como ejemplo de la velocidad de saneamiento de las entidades financieras.

En el caso español, la lupa del MUS se está centrando en los créditos a promotores, con una morosidad todavía muy elevada (en algunas entidades llega al 50%). Pero también se exigen planes para que la banca se libere lo antes posible del lastre generado por la crisis.

Más análisis de la solvencia

Junto a las actuaciones del Mecanismo Único de Supervisión, la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) recuerda que a partir del 21 de marzo entra en vigor la Directriz sobre contratos de crédito, que obliga a la entidad a un mayor control de la solvencia del cliente antes de que se firme el crédito.

La concesión de financiación ligada a la compra de bienes inmuebles de uso residencial “ha de basarse en la información necesaria, suficiente, y proporcionada, relativa a los ingresos y gastos y a otras circunstancias económico-financieras del cliente”. El banco está obligado a realizar todos los esfuerzos posibles para comprobar la solvencia de su potencial cliente, efectuando “con el máximo rigor” las comprobaciones necesarias.

El 18% de los cambios de riesgo no son detectados por los bancos

En este contexto, un estudio de la consultora especializada en gestión del riesgo de crédito AIS Group muestra que el 18% de las operaciones en las que se produce un cambio significativo en la situación del cliente no son detectadas por los bancos.

«El objetivo de la banca debe ser controlar al máximo el riesgo para poder combatir cualquier deterioro que implique aumentar las provisiones, ya que el incremento de éstas afecta a la calidad de la entidad, lo que puede conllevar una rebaja en su rating y conducir a una caída del valor de la entidad y sus resultados», subrayan en AIS Group.

Las nuevas normas contables IFRS9 entrarán en vigor en 2018 con carácter retroactivo para todos los créditos vivos que las entidades tengan en ese momento. La circular del Banco de España, que entrará en vigor en junio, lo que busca es acelerar el cumplimiento de esa norma entre las entidades financieras, ya que las IFRS9 requerirán provisiones durante toda la vida del crédito si se produce un considerable aumento del riesgo.

AIS Group recomienda una reestimación de los modelos de gestión del riesgo y la recalibración de sus parámetros para cumplir con los nuevos criterios del Banco de España sobre las provisiones. Un aspecto importante afecta al cálculo de las pérdidas de por vida de sus créditos, una de las exigencias de las IFRS9.

Pero la actuación más relevante debe hacerse sobre los sistemas de alertas que tiene cada banco. Especialmente, sobre el precio de las garantías inmobiliarias de la banca, Según los expertos de AIS Group, la banca debe fomentar el uso de sistemas de alertas que les permitan identificar las operaciones donde se puede producir el aumento significativo del riesgo antes de que se materialice y, así, poder llevar a cabo acciones mitigadoras, evitando así su reclasificación, que puede implicar un considerable incremento en las provisiones. Y el consiguiente impacto negativo en la cuenta de resultados.

«En AIS hemos hecho una prueba sobre una cartera real de 30.000 operaciones de empresas», explican. «Entre ellas, alrededor del 15% eran clientes de nivel de riesgo alto o muy alto». La consultora aplicó el hecho de llegar a un impago de más de 30 días, uno de los criterios de las IFRS9, para considerar que se produce un aumento significativo del riesgo de las operaciones. «Al emplear un modelo tradicional de alertas sobre ellos, el 18% de las operaciones en las que se producía un cambio significativo del riesgo no fueron detectadas”, fue el resultado de la simulación.

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.