Pocas veces un gráfico deja tan claras las intenciones de un mercado:
Esa vela ahí arriba, solitaria y sin apoyo alguno era carne de cañón y nada más abrirse el mercado todo el mundo se dio cuenta de que el Ibex había dejado un hueco a la baja. De ahí a que liderara las pérdidas de los grandes índices solo media un paso, pero es que además enseñó el camino a los índices del sur, excepto Grecia, que hoy han sufrido de nuevo en sus carnes lo malo que es ser el pobre en un mundo de ricos.
Pero es que para colmo ha habido otros factores que han ayudado a que en las vísperas de los resultados de la reunión de la Fed nadie se atreviera a levantar la cabeza y todo el mundo mirara hacia abajo. Se decantaron por las pérdidas y volvieron a tener como magnífica excusa al petróleo, que se ha venido abajo de nuevo tras la enésima negativa de Irán a contener su producción.
Es curioso que unos cuantos firmen un acuerdo y luego traten de presionar al enemigo para que se sume a él. Porque Irán es el enemigo declarado de Arabia Saudí y conviene recordarlo. O a lo mejor los saudíes firmaron el acuerdo para rebajar la presión a que estaban sometidos en la convicción de que era papel mojado porque Irán no lo aceptaría nunca.
Es lógico. Irán vuelve al mercado tras años de embargo y lo único que quiere es recuperar tiempo perdido. Lo más gracioso del asunto es que lo hace de una forma tan torpe y con unos métodos comerciales tan trasnochados que es su peor enemigo, al punto de que no consigue recuperar clientes de antaño porque no están dispuestos a comprar en monedas distintas del dólar, o a aceptar cláusulas de destino obligatorio y prefijado del crudo.
Pues aún así, cada vez que Irán vuelve sobre el tema y niega la mayor de su adhesión al acuerdo de congelación de la producción, el petróleo vuelve a caer. Es una muestra más de cómo en el mercado no cotizan las cuestiones reales, el día a día con los pies en el suelo, sino las simples expectativas.
Y luego tenemos al Dax luchando contra la barrera de los 10.000 puntos que supone en realidad mucho más que eso:
El índice alemán lucha por confirmar la ruptura al alza de un HCHi de libro y con un potencial de subida de 1.250 puntos. Casi nada. Pero el mercado está como está y la necesidad de un descanso es muy evidente.
En cualquier caso, nada de lo dicho puede resultar válido mañana mismo. Si Janet Yellen termina por decir algo que guste al mercado, ni cansancio ni nada por el estilo. El S&P 500 traspasará la media de 200 sesiones, y dará el pistoletazo de salida para que el Dax confirme la salida al alza. Ya verán cómo entonces, el Ibex vuelve a despertar.
Eso sí, si en el mercado se atisba una sola posibilidad de que la Fed retome sus planes de hasta tres o cuatro subidas de tipos de interés este año, el selectivo español se pondrá al frente de lo que más le gusta hacer en los últimos tiempos: caer.
Dejemos la ficción y volvamos al presente. Al cierre, el Dax perdió un 0,56%, el Ibex un 1,69%, el CAC un 0,75% y el Eurostoxx un 0,80%.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.