Abengoa ha dado un paso que puede ser el definitivo para evitar el concurso de acreedores con el acuerdo alcanzado con acreedores financieros que representan el 75,04% de su deuda. Un pacto que le da más tiempo para poner en marcha el plan de viabilidad del que saldrá una nueva compañía.
El acuerdo logrado por la empresa tecnológica se traduce en un contrato de espera o standstill, que ha sido presentado hoy para su homologación al Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla. De esta forma, el grupo andaluz mantiene la protección, previsiblemente por siete meses, que le da la normativa al dejar en suspenso el ejercicio de determinados derechos de resolución y vencimiento anticipado de financiaciones.
Pero más allá de la prolongación de las citadas medidas lo que subyace en el acuerdo es que se ha impuesto la posición negociadora que tiene como último fin la salvación del grupo, y que está representada básicamente por el comité bancario formado por Santander, Bankia, CaixaBank, Popular, HSBC y Crédit Agricole, en el que el protagonismo en este proceso lo ha tenido – y lo mantiene- la entidad que preside Ana Botín. Pero también ha sido posible por la actitud de los fondos tenedores de bonos, que están representados por Houlihan Lokey, y que han aceptado además la inyección de liquidez.
Ahora, si bien, se abre una etapa también difícil, ya que la compañía se pone a trabajar en una profunda remodelación que dejará su perímetro en menos de la mitad del actual. El grupo deberá tomar una dimensiones que aseguren su viabilidad y la asunción de la deuda corporativa con la que contará una vez finalice la conversión de deuda en capital, además de otras medidas financieras.
Se abre, por tanto, el proceso de venta de activos y filiales en diversos países para recabar liquidez, la reducción de plantilla para que en la nueva Abengoa sólo permanezcan los proyectos que tengan asegurada su viabilidad. En este contexto, la compañía señala que «será capaz de garantizar un negocio sólido y un nuevo marco operativo estable, sobre el cual crear valor y maximizar su tecnología y su pipeline (proyectos), generando retorno económico para todos a largo plazo».
La empresa de ingeniería y energías renovables había anunciado a mediados de marzo el plan de reestructuración de deuda que supone su reducción hasta los 4.923 millones de euros, desde los 9.395 millones de finales de 2015, además de liquidez para mantenerse operativa. Los acreedores asumirían canjes de deuda que les da el 95% del capital , dejando a los accionistas actuales con sólo un 5% restante.
En paralelo, Abengoa también presentará, como parte del proceso de reestructuración de la compañía, las solicitudes de Chapter 11, para aquellas sociedades que están presentes en EE UU, y Chapter 15 para todas las sociedades, con el objetivo de hacer extensiva la protección y homologación del acuerdo en ese país.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.