En estas condiciones, lo lógico es vivir jornadas como la vivioda hoy. Un ratito para arriba y un ratito para abajo para volver finalmente al punto de partida, o casi. Ni siquiera una jornada de ida y vuelta, no. Simplemente, una jornada anodina como se puede ver en este gráfico intradiario del S&P 500:
Se ve a la legua que no ha tenido intención real de subir, pero no es menos cierto que aún ha tenido menos intención de bajar. Ha sido, digamos, una sesión de esas de dejar pasar las horas por si sucede algo. Pero no ha sucedido.
Ni siquiera el petróleo ha sido capaz de animar la jornada y a pesar de que el precio se ha orientado a la baja, lo cierto es que el rango de la sesión en el oro negro ha sido tan estrecho como lo que vemos en el mercado bursátil, por lo que tampoco ha servido de acicate para nada.
Hace ya bastantes días, publiqué en mi blog un artículo en el que mostraba mi parecer de que el mercado iba a tomarse un respiro para purgar los excesos cometidos en el arranque meteórico desde la zona de mínimos. Lo cierto es que pensé en corrección, pero lo que está haciendo en los últimos tiempos es algo parecido a una corrección.
En lugar de dejar caer los precios, dejan pasar los días a ver si se recupera el interés alcista o algún acontecimiento externo actúa como catalizador de nuevas subidas. El gran problema que tiene este tipo de situaciones es que como aparazca un detonador negativo, el porrazo puede ser de impresión.

Como vemos en el gráfico diario, el S&P 500 ha topado contra su primera directriz bajista de largo plazo y se está tomando su tiempo para intentar el segundo asalto, porque del primero salió trasquilado. Sin embargo, tampoco puede decirse que el perfil diario denote algún tipo de presión bajista, al menos por el momento.
Esta semana se espera como agua de mayo a Janet Yellen, que tiene discurso previsto y los analistas escrutarán sus palabras en busca de algún mensaje esclarecedor de la política de tipos de interés de la Fed. ¿El catalizador que estábamos esperando?
Al cierre, las cosas quedaron muy equilibradas, tanto como que en el Nyse subieron 400 valores más de los que bajaron y el el Nasdaq la proporción fue al contrario, con 300 valores bajando más de los que subieron.
En los índices, el Dow Jones avanzó un 0,11%, el S&P 500 un 0,05%, el Nasdaq 100 perdió un 0,17%, el Nasdaq Composite un 0,14%, el Nyse Composite ganó un 0,20% y el Russell 2000 un 0,06%. Muy poquito movimiento…
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