Les comentaba ayer que lo de China tiene que ir mejor sí o sí y que sólo desde esa óptica puede entenderse la mejora de los materiales básicos, de las mineras, de los futuros sobre metales e incluso del precio del petróleo. Es mucho más creíble que el mercado apoye la posibilidad de que comienza a crecer la demanda de China que creer en la efectividad de un pacto para limitar la producción de petróleo, a pesar de que el rumor venga siempre de este lado.
En cambio, hoy parece que por fin se admite ‘oficialmente’ que hay cierta esperanza en que China haya tocado suelo y el mercado ha dado carta de verosimilitud a una estadística fundamental para la economía china: la de importaciones y exportaciones. Arrojan resultados bastante mejores de lo previsto y eso se ha hecho notar en el ánimo de los mercados desde la apertura. Sólo hay que ver el gráfico intradiario del Dax para comprobar el enorme hueco al alza que ha dejado:
Luego, en el resto de la sesión la tónica se ha mantenido alcista, pero la mayor parte de la subida se ha generado en el periodo en el que el mercado está cerrado (o semicerrado porque en Alemania es posible negociar el futuro del índice desde las ocho de la mañana).
Por cierto, si tienen curiosidad por ver algunos indicadores de amplitud que estaban adelantando ya ayer las ganas que tenían los mercados europeos de salir al alza con fuerza, no dejen de leer este enlace de ayer y este otro de hoy.
Y ahora vamos con la parte menos verosimil de lo ocurrido hoy. Los bancos italianos se han disparado y han contagiado al resto del sector europeo, hasta el punto de que el índice sectorial ha dejado esta increíble vela diaria:
Todo perfecto si no fuera porque la excusa no se tiene en pie. Resulta que el detonante de esta subida son las garantías del gobierno italiano a que Bruselas no pondrá pegas al plan de ayuda al sector financiero en relación con sus créditos morosos.
Me entra la risa y no paro. Un plan que cuenta con 5.000 millones de euros de dotación cuando se estima en al menos 200.000 millones el montante de los créditos morosos en la banca italiana da igual que lo respalde Bruselas o que lo critique porque en realidad es un brindis al sol que no sirve para nada.
Pero en el mercado se ha desatado la euforia por estas ayudas a la banca italiana. ¿No será que se está respondiendo de forma exagerada a la sobreventa extrema que vivienron la mayoría de los valores del sector en Europa? Una cerilla enciende una mecha y todo detona si está conectada al explosivo. Ha explotado pero eso no supone que nada de lo que tiene por delante el sector bancario europeo esté resuelto.
Y cuando digo nada, digo nada. ¿Ya saben cómo van a obtener beneficios con los tipos al cero por ciento? ¿Y cómo con ese estrechamiento del margen van a fortalecer su base de capital para cumplir con los nuevos requerimientos? ¿Y todo ello sin tocar el dividendo? ¿Creen en serio que la solución es cerrar sucursales y echar gente a la calle? pues eso. No entro en si saben cómo van a pagar la retroactividad de la nulidad de las cláusulas suelo si la sentencia en la UE así lo dictamina. Y está al caer…
Bueno, no me lanzo por esa vía que me pierdo. Volvamos al mercado. Decíamos que estos factores han apoyado la subida y eso es innegable. Otra cosa es la solidez de todos ellos, que es cuestionable, pero es un hecho que el mercado los ha recibido con los brazos abiertos como se puede ver en los gráficos diarios del Dax y el Ibex:

Algo más inadvertido ha pasado el bajonazo que ha tenido hoy el euro, que de coquetear con los 1,14 dólares ha pasado a perder los 1,13. Sigan al euro que, éste sí, puede tener más claves de lo que ocurra en el mercado europeo que ninguna otra cosa.
Al cierre, el Dax ganó un 2,71%, el Ibex un 3,21%, el CAC un 3,32% y el Eurostoxx un 3,30%.
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