Un despido es motivo de guerra. Y eso, en el ámbito laboral, significa huelga. En 2015, según un estudio de Comisiones Obreras (CCOO), los expedientes de regulación de empleo se hallan en primer lugar en la lista de causas que provocaron los paros registrados el ejercicio pasado, según el informe del sindicatos, que repasa los principales conflictos del año, y cita datos de la Estadística de Huelgas y Cierres Patronales que publica el ministerio de Empleo.
El informe del sindicato incide en que el despido continúa a la cabeza en la lista de los motivos de huelga en el sector privado en el 2015, un año que se cerró con 615 conflictos en empresas tan destacadas como IBM, Vodafone, Auto-Res, Valeo, Bimbo, Indra o Eulen y en las subcontratas que trabajan para gigantes como Telefónica y Seat. Y ello sin olvidar los conflictos vividos en el sector público, como la primera huelga en la Televisión de Castilla-La Mancha, la lucha de los trabajadores de Tragsa o el conflicto de los jardineros de Madrid-Río.
Las horas perdidas crecen en 2016
Por otro lado, el sindicato hace público su balance de 2015 cuando la patronal CEOE revela que, en el primer trimestre de 2016, el número de horas perdidas en el sector privado aumentó un 17%, mientras que el número trabajadores que participaron en huelgas cayó un 30% y descendía un 12% el número de conflictos.

Volviendo a 2015, el informe sindical destaca que muchas de las huelgas convocadas obedecieron a procesos de reestructuración de plantillas y despidos colectivos. Así, en 2015, se llevaron a cabo 615 huelgas, el 98% de ellas en el ámbito de la empresa, y el 2% en el ámbito sectorial.
En el sector privado, las ramas de actividad que cuentan con mayor número de participantes en huelgas son la industria manufacturera y las actividades administrativas y auxiliares, lo que incluye actividades como las contratas de limpieza de edificios o los servicios de telemarketing.
Algunas empresas industriales que fueron a la huelga en 2015 son Valeo, Bridgestone Basauri, así como el proveedor de asientos de Seat, Johnson Controls, y la plantilla de la multinacional francesa Valeo, que mantuvo una larga movilización contra el traslado de la fábrica de Martorell a Zaragoza.
Otros ejemplos de huelgas en el sector industrial fueros las celebradas en IBM en contra de los despidos y subcontrataciones previstas, así como en Bimbo con el fin de protestar contra el anuncio de despidos colectivos y recorte salarial.
Le siguen en número de participantes las actividades de transporte y comunicación, donde se hallan clasificados los servicios de facturación de aeropuertos, las líneas privadas de autobuses o las empresas de telefonía y sus subcontratas. En este ámbito destacan las huelgas de subcontratas del sector público como la celebrada por el personal del servicio de atención al ciudadano -010- de Madrid, reclamando su municipalización; una huelga en Valencia, de los empleados de la empresa de limpieza de colegios, mercados y dependencias en exigencia de subidas salariales.
Además, en Madrid, los trabajadores del servicio de jardinería de Madrid-Río concluyeron 26 días de protesta en el mes de enero.
Conflictos en atención telefónica
En lo relativo a la sección de actividades administrativas destacan las huelgas de los ‘contact centers’ o lugares de atención telefónica, como el paro que tuvo lugar en la empresa Eulen Telemarketing en contra de los más de 300 despidos anunciados después de la pérdida de Endesa como cliente.
En este mismo sector, el personal de Atento y Extel, subcontratas ambas de ‘telemarketing’ de Telefónica-Movistar, secundó varios paros parciales en protesta por sus condiciones laborales que califican de “acoso diario” en los puestos de trabajo.
Igualmente, la plantilla de la empresa de multiservicios Indra fue a la huelga contra el anuncio de despido de 1.850 personas.
Transporte y comunicaciones
Finalmente, en el sector público, las actividades con mayor peso en el número de participantes son el transporte, las televisiones públicas, la educación y la sanidad. Así, en la sección de transporte y almacenamiento cabe destacar las huelgas que tuvieron lugar en los servicios de facturación de varios aeropuertos, a consecuencia del “bloqueo” en la negociación del convenio de la empresa concesionaria de estos servicios, Menzies Aviation.
En el puerto de Valencia, los remolcadores convocaron paros por el aumento de la jornada. En Auto-Res se recurrió a la huelga en protesta por el “deterioro” en las condiciones de trabajo y los recortes salariales.
Mientras, en la sección de información y comunicaciones, que comprende las empresas de telefonía y subsubcontratas, los técnicos de las diversas contratas que trabajan para Telefónica-Movistar protagonizaron en 2015 varias huelgas en denuncia de la “precariedad” de sus condiciones laborales; mientras que en Vodafone se organizaron diferentes huelgas en contra de un ERE que afectaba a 1.300 trabajadores.
Además, se contabilizan también los paros que secundaron los acomodadores del Auditori y el Liceo para exigir a la empresa contratista mejoras en las condiciones de trabajo.
Finalmente los brigadistas antiincendios de Tragsa lograron que la empresa pública mejorara sus condiciones laborales tras varias jornadas de huelga, recuerda el sumario.
Falta de personal en el sector público
En lo relativo al sector público, algunos ejemplos de conflictos se produjeron en la sección de transporte y almacenamiento, con huelgas en Correos, Renfe, Metrovalencia y Transports Metropolitans de Barcelona. La falta de personal detonó el conflicto en Correos y Renfe. Mientras que, en Barcelona yValencia, la recuperación del poder adquisitivo perdido durante la crisis desencadenó las huelgas de los servicios de transporte municipal.
En el área de información, la Radio Televisión Pública Vasca recurrió a la huelga para protestar contra los despidos colectivos anunciados; mientras que la plantilla de Castilla-La Mancha Televisión realizó la primera huelga de su historia para exigir el mantenimiento del empleo y denunciar la manipulación informativa.
En educación, por su parte, se celebró una huelga estatal entre el profesorado y el alumnado de universidades, institutos y centros de formación profesional (FP) en contra de la reforma de los grados y la subida de tasas.
Además, los examinadores de tráfico mantuvieron varias jornadas de huelga en busca de mejoras en sus condiciones laborales.
En sanidad hubo protestas en Vigo contra las privatizaciones, mientras que en el servicio vasco de salud los huelguistas exigieron plantillas adecuadas, la vuelta a la jornada de 35 horas y sustituciones de personas desde el primer día de la baja.
En Murcia, por su parte, el personal de la sanidad pública secundó una huelga para pedir que se retomaran las negociaciones sobre la carrera profesional.