Ya saben que mantengo que cuando en la Bolsa no hay una fuerza alcista, al final lo que termina por imponerse es la pura física de la Ley de la Gravedad. Si no hay fuerza para subir, termina bajando. Y así ha sucedido.
Al parecer, lo que se le ha atragantado al mercado ha sido un buen dato de ventas minoristas del mes de abril. Han subido un 1,3% cuando se esperaba un 1% y cuentan qu esa es la segunda cosa que más mira la Fed a la hora de tomar sus decisiones sobre tipos de interés, inmediatamente después de la evolución del mercado de trabajo.
Pues a ver cómo lo mira la Fed, porque de los datos aparecidos hoy se deduce que los americanos han comprado coches, los han llenado de combustible y han comprado por internet. Son datos perfectamente compatibles con los resultados del primer trimestre presentados por la mayor parte de los «retailers», absolutamente decepcionantes y que reflejan que el americano medio no está precisamente alegre gastando el dinero por los grandes comercios.
Puede que asistamos a un cambio en los hábitos de compra, pero mucho me temo que lo que refleja la estadística es verdad. Internet se abre paso no tanto por comodidad sino por precio, lo que revela exactamente lo mismo que los resultados empresariales: las cadenas comerciales no se han enterado de por dónde les vienen los tiros y el efecto sobre la economía puede ser mucho mayor del esperado.
Por tanto, lejos de suponer un acicate para las subidas de tipos debería ser justamente lo contrario, un freno. Pero ya se sabe que en el mercado lo que manda últimamente es la brocha gorda y se lo han tomado de la otra forma desde el minuto uno, con fortalecimiento del dólar incluido descontando movimientos por parte de la Fed. ¡¡Por un dato!!
El caso es que todo se ha ido al garete y si ayer tuvieron tiempo de recoger los restos del mercado y recomponerlos en la segunda parte de la sesión, hoy no han tenido tanta suerte y la caída no se ha frenado.
Vemos en este gráfico intradiario del Dow Jones cómo el intento de salir al alza tras el dato de ventas minoristas quedó en nada e inmediatamente después entró en funcionamiento de Ley de la Gravedad que ha dejado al S&P 500 en una situación más comprometida como se ve en este gráfico diario:
El Hombro-Cabeza-Hombro toma cada vez más carta de naturaleza con todo lo que eso implica. Es una de las figuras más bajistas y si el precio del S&P 500 baja con claridad de la zona marcada en verde, la pérdida de los 2.000 puntos estaría casi asegurada, siempre dentro de lo que se puede hablar de seguro en esto de la Bolsa.
Total, que se han puesto a caer y el S&P 500 ha entrado de nuevo en pérdidas anuales, mínimas pero pérdidas. El Dow Jones se ha quedado a las puertas.
Al cierre, el Dow Jones perdió un 1,05%, el S&P 500 un 0,85%, el Nasdaq 100 un 0,36%, el Nasdaq Composite un 0,40%, el Nyse Composite un 1,03% y el Russell 2000 un 0,56%.