«Ciertas incertidumbres podrían dar lugar a provisiones durante 2016 por un importe de hasta 4.700 millones de euros, principalmente destinadas a crédito e inmuebles, lo contables (cubiertas, a efectos de solvencia, por el aumento de capital) y la suspensión temporal del dividendo». Esta frase de la presentación de la ampliación de capital y de la nueva estrategia del Banco Popular contribuye a avivar el ‘castigo’ en Bolsa de su cotización, cuando es habitual que ésta se vaya aproximando al precio de suscripción (1,25 euros). La ampliación de capital tiene un descuento del 47% (31,6% sin los derechos).
Pese a la presión bursátil y al escepticismo de muchos analistas, el presidente del Popular, Ángel Ron, cree que la ampliación será «buena» para los accionistas, y contribuirá a situar a la entidad a la cabeza de la banca española en «rentabilidad, eficiencia y solvencia».
Ron subraya que la nueva estrategia «va a tener éxito», porque la ampliación de capital permitirá al banco acelerar la venta de activos no rentables, fundamentalmente inmobiliarios, potenciar las fortalezas de su modelo de negocio y tener capacidad de adaptarse a la situación del sector, «muy compleja en estos momentos». «Nos permite disipar dudas sobre nuestras coberturas relativas», insiste.
Asegura que el banco no necesitará realizar más ampliaciones en el futuro, ya que podría contar con provisiones por 4.700 millones de euros que le permitirán cubrir el impacto de la aplicación de la nueva circular del Banco de España. «De una sola vez, hacemos el doble de las provisiones que el consenso de los analistas estaba haciendo para tres años», enfatiza el presidente del Popular.
Ron niega que la ampliación sea una decisión forzada o impuesta por el supervisor: «es una operación proactiva, tomada por el banco de forma consciente». Y se ha tomado ahora porque «el contexto lo permite» y porque hay interés inversor. «Nadie nos asegura que las cosas estarán mejor en los próximos meses«, argumenta el presidente del Popular, que no cita ni el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea ni las elecciones generales en España.
También desvincula la ampliación de capital de posibles adquisiciones o fusiones. «No estamos considerando ninguna operación de compra en estos momentos. Estudiaremos cualquier operación que suponga un retorno positivo para el accionista del banco, que sea congruente con nuestro modelo de negocio y no lo ponga en riesgo en el ámbito doméstico», responde Ron a los analistas.
Perspectivas prometedoras
El consejero delegado del Popular, Francisco Gómez, destaca que con la nueva estrategia se cubren sobradamente las exigencias del supervisor en provisiones, incluso se va muy por delante. «Las perspectivas de futuro son prometedoras», insiste, mientras anuncia que el banco va a explotar nuevas estrategias de inversión y otros proyectos alternativos, y será más agresivo en venta de carteras de créditos, y realizará más provisiones en activos menos líquidos, como suelos, para acelerar su venta.
La nueva estrategia del Popular se apoya en acelerar la estrategia de reducción de los activos improductivos. Su peso, que ahora es del 13%, será menos de la mitad en 2018: 6%. El volumen bruto pasará de 34.000 millones de euros a 19.000 millones, el 45% menos; y el neto, de 21.000 millones a 9.000 millones, el 57%.
De aquí a 2018, el ‘ladrillo’ se reducirá en 15.000 millones. En los últimos 3 años las ventas de inmuebles han aumentado un +74% al año, y por encima del valor neto contable durante los últimos 3 trimestres. Y la cobertura subirá 12 puntos, del 38% al 50%. La presentación destaca que la exposición al negocio hipotecario del Popular es del 22%, cuando la media del sector (sin contar a esta entidad) es del 46%.
También se acelerará la reducción en las entradas de morosos. El Popular tiene la ratio de mora en promotores más alta, 60% frente a la media del 39% en el sector, pero tiene más créditos reestructurados contabilizados como morosos, 56% frente a 41%, y más garantías colaterales del crédito moroso, 76%, cuando el sector está en el 65%. En el primer trimestre hay 2.200 millones de euros de crédito rentable (dudosos subjetivos) clasificados como crédito moroso.
La presentación también destaca que el negocio principal del Popular tiene una ROTE (rentabilidad que sale de la relación entre el resultado neto atribuido sobre los fondos propios tangibles medios) del 14,9%, la más alta del sector, aunque la rentabilidad sobre activos totales es del 0,92%. El rendimiento del ‘revolving’ es 4,3 veces mayor, y el de pymes y autónomos, 3,2.
Alternativa de inversión
En 2018, el Popular tendrá una ratio de eficiencia del 45%, el 45% menos de activos improductivos (con una cobertura del 50%), una ratio de capital del 12% (ahora es el 10,8%). La ROTE se triplicará: del 3% actual al 9%. El dividendo en efectivo se normalizará en 2017, y el banco se compromete a que suponga el 40% del beneficio en 2018. «Queremos convertir al banco en una alternativa de inversión muy atractiva», insiste su presidente, Ángel Ron.
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