La Comisión Europea ha aprobado, en virtud del reglamento comunitario de concentraciones, la compra del Banco Portugués do Investimento (BPI) por CaixaBank. La entidad española, que ya posee el 441,% del capital aunque sólo puede ejercer los derechos políticos del 20%, tiene las puertas abiertas de par en par para controlar totalmente el quinto banco más grande de Portugal.
En un comunicado, la Comisión señala que esta adquisición «no plantea problemas de competencia» porque las cuotas combinadas de mercado de ambas empresas «son muy bajas». Recuerda que el nivel de actividad de CaixaBank en el extranjero se limita generalmente a oficinas de representación y que «no tiene actividad» en Portugal, mientras que el BPI solo tiene oficinas en países con una alta emigración portuguesa. Por tanto, «no hay vínculos verticales ni con las actividades financieras de los implicados ni con las actividades aseguradoras», concluye la Comisión Europea.
Bruselas ya aprobó en 2015 una transacción entre estas dos entidades que sin embargo no se materializó al retirar Caixabank su Oferta Pública de Adquisición de acciones (OPA) en última instancia al no lograr que se suprimiera el límite de derechos de voto.
Caixabank volvió a lanzar en abril una OPA por 55,9% del BPI que no controla a 1,113 euros en efectivo por acción, lejos de los 1,329 euros que ofreció en febrero de 2015, lo que supone que valoró al BPI en torno a los 1.600 millones de euros, 300 millones menos que hace un año. La oferta fue calificada de «oportuna» por el consejo de administración del BPI, que sin embargo matizó que el precio planteado por acción no reflejaba el valor real de la entidad y elevó el valor de cada título a 1,54 euros, un 38 % más de lo ofrecido por Caixabank.
En abril el presidente de Portugal firmó el decreto con el que se acababa con la limitación de derecho de voto en entidades financieras a partir del 1 de julio. Ahora, el BPI tiene que convocar una junta general para levantar la limitación a los derechos de voto de su principal accionista, CaixaBank.
La OPA del banco de ‘la Caixa’ está condicionada precisamente a la supresión de esta barrera y a alcanzar al menos el 50,01% del capital del BPI.
Una vez se produzcan los dos hechos, CaixaBank protagonizará su primera expansión internacional (al margen de las participaciones en entidades de México, Europa central y China, ahora en manos de Criteria). Y pasará a controlar el quinto mayor banco de Portugal, con unos activos de 40.700 millones de euros (33.300 millones, en Portugal) , un volumen de crédito de 24.282 millones, 35.700 millones en recursos de clientes, y un beneficio de 236,4 millones en 2015, abandonando las pérdidas de 2014.
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