De los fallecidos, 204 estaban en Amatrice, una de las localidades más afectadas. Precisamente en esta localidad la tierra ha vuelto a temblar, esta vez con menor potencia, 4,3, según el Instituto Italiano de Geofísica y Vulcanología. Los temblores han durado apenas unos segundos, pero la gente ha comenzado a correr hacia los espacios abiertos reviviendo las escenas de pánico. Afortunadamente, esta nueva sacudida no ha producido víctimas, pero los edificios dañados se han derrumbado definitivamente.
La Fiscalía de la provincia de Rieti, en la región del Lacio, una de las zonas más afectadas por el terremoto, ha abierto una investigación sobre las labores de prevención en los edificios que se han derrumbado tras el seísmo. Paralelamente, se están sucediendo las críticas de los expertos que indican que en Italia podría hacerse mucho más para proteger la infraestructura de sus edificios del impacto de los seísmos.
Las labores de rescate en las que participan 1.700 bomberos, 1.300 agentes de diversos organismos de la Policía italiana, así como 3.000 operadores de instituciones como Cruz Roja, Socorro Alpino o Protección civil continúan sin pausa en las zonas del centro de Italia afectadas por el terremoto. Hasta el momento, han sido rescatadas vivas 215 personas.
«No hay certeza en los números. No tenemos una lista de la que partir para comenzar el recuento de los desaparecidos», ha señalado el director de Protección Civil, Fabrizio Curcio. «Continuaremos buscando hasta el final», ha añadido.
Mientras tanto, Italia está promoviendo varias iniciativas tanto civiles como gubernamentales para ayudar a los damnificados del terremoto. El ministro de Cultura, Dario Franceschini, ha decretado que todas las entradas que los museos públicos de toda Italia recauden este domingo 28 de agosto serán dedicadas a ayudar a restaurar los edificios dañados en la zona del terremoto y a la recuperación del patrimonio cultural. A través de un comunicado, el ministro de Cultura ha instado a los italianos a visitar alguno de los cientos de museos y numerosos sitios arqueológicos de Italia «en un signo concreto de solidaridad» con las víctimas del terremoto.
Por otro lado, se ha puesto en marcha otra iniciativa para recaudar fondos a base de comer ‘pasta alla amatriciana’, el plato típico de Amatrice, uno de los pueblos más afectados por el terremoto que ha quedado completamente destruido. El bloguero y fundador de la plataforma Bloggokin, Paolo Campana, ha lanzado en Facebook una propuesta solidaria, con la que ya están colaborando más de 700 restaurantes en toda Italia, para ayudar a los damnificados del terremoto. Por cada plato con la popular salsa se donarán dos euros para las víctimas del seísmo. Estaba previsto que este fin de semana, se celebrará la 50 edición del festival gastronómico en honor a esta salsa.
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