El BCE ampliará su programa de estímulo mientras la Fed subirá tipos tímidamente

03/09/2016

Miguel Ángel Valero. El análisis histórico de la media de rentabilidad del índice S&P 500 desde 1930 a 2015 muestra que los presidentes demócratas son más beneficiosos que los republicanos para los mercados, según Saxo Bank.

“A pesar de que esperamos una recuperación económica acelerada en 2017, también prevemos que los riesgos políticos aumentarán y potencialmente tendrán un impacto en los mercados de capitales. Sin embargo, los bancos centrales deberían mantenerse al margen con el fin de evitar distorsiones importantes”. Es el pronóstico de Stefan Kreuzkamp, Chief Investment Officer de Deutsche Asset Management, que advierte sobre nuevas tensiones en la Eurozona. “El Banco Central Europeo (BCE) sólo puede ayudar a desactivar estas tensiones. Los líderes políticos deben actuar para abordar las reformas estructurales”, añade.

En este contexto, el precio de las materias primas, que “comenzó el año de capa caída”, se ha recuperado, “especialmente bien” el petróleo. “El oro debería beneficiarse de los crecientes riesgos políticos”, opina este experto.

Con el Brexit que se avecina, “las políticas monetarias deberían relajarse aún más en Europa y otros lugares”, subraya Kreutzkamp. “El BCE está bajo una creciente presión para hacer aún más. Esto debería crear oportunidades para los inversores”, añade.

En divisas, el Chief Investment Officer de Deutsche Asset Management opina que “el dólar estadounidense parece que va a fortalecerse a finales de año. “Vemos el yen japonés como un posible diversificador de riesgo en todas las clases de activos”.Sobre la Bolsa, Kreutzkamp subraya que “el mercado de acciones tiende a ser bastante resistente frente a la agitación política” y que “gracias a los bancos centrales, los mercados pueden sobrepasar en ambas direcciones, una situación que tenemos la intención de aprovechar al máximo”.Sobre el ‘ladrillo’. Opina que “las señales de riesgo macro sugieren que la inversión en Real Estate ofrece un rendimiento por encima de la media en la mayoría de mercados”. Y concluye con que “los rendimientos iniciales relativos a los bonos están muy por encima de los niveles históricos y podrían contribuir a la estabilidad de los ingresos”.

Bonos convertibles contra la volatilidad

arnaud-brillois 2Arnaud Brillois, responsable de renta fija convertible de Lazard Frères, señala que “en momentos en los que el mercado es presa de la volatilidad, los inversores suelen buscar oportunidades de inversión asimétrica, quieren participar de la progresión de los mercados de renta variable en los periodos alcistas y estar menos expuestos en las fases bajistas, un fenómeno conocido como convexidad”. “Pensamos que los bonos convertibles ofrecen una solución interesante a la relación entre riesgo y rendimiento”, añade, mientras considera que “las previsiones de una subida de tipos de interés en Estados Unidos deberían seguir impulsado al alza al dólar estadounidense”.

“Históricamente, los bonos convertibles han mostrado una buena resistencia a la subida de las tasas a causa de su poca sensibilidad”, recuerda este experto. “Las condiciones actuales, de intensos reajustes en el conjunto de los mercados, representan un excelente punto de entrada o de refuerzo para los bonos convertibles, insiste Brillois.

El experto de Lazard Fréres recomienda invertir en convertibles porque se beneficiarán, del repunte de los mercados de renta variable: “Seguimos manteniendo que, a largo plazo, los bonos convertibles presentan un perfil de rentabilidad/riesgo específico, con una rentabilidad cerca de la renta variable pero con un riesgo menor”.

Julien-Pierre Nouen 22Por su parte, Julen-Pierre Nouen, economista y estratega de Lazard Frères Gestion, destaca que “de momento” las consecuencias del Brexit parecen concentrarse en el Reino Unido, y que los indicadores de la Eurozona resultan “tranquilizadores”. “Si se confirma, la ausencia de contagio financiero y de impacto en la confianza significa que el crecimiento de la demanda interna de la zona euro debería seguir siendo sostenido, y el efecto se limitaría al comercio exterior”, razona.

“Como la coyuntura estadounidense también presenta signos tranquilizadores, y la actividad se está estabilizando en algunos países emergentes que padecen recesión, el segundo semestre podría reservarnos sorpresas favorables en materia de actividad económica”, señala este experto. No obstante, advierte que “el referéndum italiano en octubre y las elecciones presidenciales de EEUU sin duda seguirán dando pábilo a la incertidumbre política”.

El mercado no teme a Trump

Sobre las presidenciales en EEUU, Michael S. McKenna, editor de Saxo Bank, cree que “los políticos populistas no son la causa del malestar actual, sino más bien un síntoma”. “Vivimos en un mundo de tasas de interés cero y negativas, una amplia reticencia a adoptar incluso reformas simbólicas, y en el que EE.UU. esconde una economía profundamente inestable: uno de cada siete hogares en Estados Unidos tiene un patrimonio neto negativo”, argumenta.

Este analista no teme una victoria del polémico Trump. “La presidencia de EEUU no es una oficina dictatorial. Sus poderes son limitados y con criterio equilibrado frente a los del Congreso y el Tribunal Supremo”, recuerda. “Si Donald Trump fuera votado, se enfrentaría a la oposición inmediata y sostenida, no sólo de los demócratas sino también del sistema republicano, que a menudo tiene más en común con Clinton que con Trump en materia económica y militar”, concluye este experto.

christopher_dembik_saxo_bank 2Christopher Dembik, analista financiero del banco de inversión danés, añade que EEUU “va a ser un gran foco de incertidumbre en la segunda mitad de año, ya que los mercados dependerán del rumbo que tomen las elecciones presidenciales”. Subraya que “el resultado de las elecciones es más impredecible que nunca”. “El resultado inesperado del referéndum en Reino Unido es la mejor prueba de que nada está escrito con antelación”, insiste.

“Sería bastante arriesgado creer que las elecciones presidenciales en EEUU son una conclusión inevitable y que Hillary Clinton será, al 100%, la próxima presidenta del país. La brecha entre los dos candidatos se ha estrechado considerablemente en las últimas semanas y corresponde más o menos al margen de error. Muchos votantes que consideran que no se están beneficiando de la recuperación económica probablemente serán seducidos por el discurso del populista y anti-sistema Donald Trump. El resultado de las elecciones dependerá de la tasa de participación tanto de la juventud como de las minorías étnicas, dos grupos de votantes que tradicionalmente suelen decantarse por el partido Demócrata”.

“Basados en los análisis históricos de la media de retorno del S&P 500 durante periodos presidenciales desde 1930 a 2015, parece que los presidentes Demócratas son más beneficiosos que los Republicanos. El S&PP500 aumentó de media un 11,38 por ciento durante el primer año de mandato presidencial cuando el líder es un Demócrata y ha caído un 1,27% cuando el presidente ha sido Republicano. Al final del mandato, la diferencia es aún más sorprendente. En cuatro años de mandato, el S&P500 aumenta un 9,65 por ciento bajo los Demócratas frente al 0,62 por ciento de repunte cuando el Partido Republicano está al mando”, añade este experto.

“No obstante, es probable que la victoria de Donald Trump no tenga un impacto tan negativo en los mercados, al menos a corto plazo, debido al hecho de que los inversores ya se han anticipado a esta posibilidad. El escenario que el mercado no está valorando es que Donald Trump sea elegido y los demócratas ganen la Cámara de Representantes. Esto podría llevar a un estancamiento político similar al precipicio fiscal que se produjo a finales de 2012. Sería el resultado menos favorable de las elecciones presidenciales de EE.UU. para los inversores y llevaría tiempo acostumbrarse a ello. Mientras tanto, la volatilidad se incrementaría en los mercados de capitales”, subraya Dembik.

Todos pendientes de la Fed

El experto de Saxo Bank pronostica que el BCE aprobará, en su reunión del 8 de septiembre, extender su programa de compra de activos de 6 meses a 9 meses, y establecer los límites a los emisores al 50% en lugar del 33%. “Esto podría permitir al BCE comprar más bonos alemanes y sería una decisión coherente teniendo en cuenta la probable extensión de las compras de activos”, razona Dembik.

La fecha clave es el 21 de septiembre, cuando la Fed se reúne para decidir si sube tipos. La Fed “necesita aumentar los tipos de interés, antes de que sea demasiado tarde y que EEUU entre en una ralentización económica”, insiste Dembik, que describe la situación como “un puente sobre aguas turbulentas”

“Los riesgos bajistas siguen presentes, y ésta es la razón por la que los bancos centrales se mantiene en alerta”, explica Dembik. La treintena de reuniones de bancos centrales que coinciden en septiembre puede “aumentar aún más la volatilidad”, avisa.

“Creemos que el posible aumento de los tipos de interés en septiembre podría ser muy suave ya que ha sido descontado y, sobre todo, no va a cambiar radicalmente las condiciones de crédito globales. Después de todo, la magnitud del aumento de las tasas será bastante baja, y se espera que alcance un máximo de 25 puntos básicos”, concluye.

Oportunidades en bonos corporativos

Keen Leech, Legg Mason 2Ken Leech, director de inversiones de Western Asset, filial de LeggMason, cree que el Banco Central Europeo “ampliará su programa de estímulo, tanto en duración como en envergadura”, pero ve “poco probable que la Reserva Federal estadounidense suba los tipos de los fondos federales hasta que las condiciones económicas mejoren».

Desde este planteamiento, este experto identifica “oportunidades sólidas en bonos corporativos con grado de inversión”. «El mercado estadounidense de deuda corporativa presenta las rentabilidades más importantes, así como el mayor valor de mercado. Este país también se anota los mejores rendimientos para toda la categoría de grado de inversión», señala.

«Existe un argumento de inversión sólido a favor de los mercados emergentes, en bonos denominados tanto en moneda local como en dólares. Se trata de un segmento en el que nos estamos centrando de forma más manifiesta», subraya este experto. «La expansión del rendimiento de los mercados emergentes frente a los desarrollados brinda una oportunidad, pero ésta existe gracias a la debilidad del crecimiento mundial, al difícil panorama que presentan los precios de las materias primas y a la elevada volatilidad”, precisa.

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