La compra por parte del fondo estadounidense de infraestructuras y energía GIP de un 20% de Gas Natural a La Caixa y Repsol va a suponer cambios en el órgano de control de la gestión -el consejo de administración- que no se deben únicamente a la entrada de la institución de inversión colectiva. Si bien el fondo estadounidense aterriza en la empresa gasista dando muestras inequívocas que quiere la parte de poder que le corresponde y que no va a ser un socio pasivo.
El consejo de administración de Gas Natural que está previsto que se celebre el 21 de septiembre abordará la remodelación del consejo, el cambio de los estatutos y el nombramiento de Isidro Fainé como presidente no ejecutivo en sustitución de Salvador Gabarró.
Con ser esta sustitución conocida desde hace meses, el momento en el que se va a producir da más importancia al relevo. Con la inversión de GIP, que iguala su participación a la de Repsol y que queda a cinco puntos de La Caixa, se rompe los pactos parasociales entre ambos socios institucionales. Cambia, por tanto, el status quo de la empresa eléctrica y gasista, contexto en el que todas las fuentes apuntan a que Fainé estará muy alejado de la figura de presidente florero.
Se decanta, por el contrario, como un posible interlocutor con otros poderes, representando no sólo a la compañía que presidirá sino también al conjunto de las eléctricas .-un sector regulado- en una etapa que todavía está marcada por las incertidumbres que rodean el panorama político español. Nadie espera que se vayan a producir cambios sustantivos en la actual normativa, que, pese a las críticas, ha dado estabilidad al sector -esta idea parece asumida por los inversores que apuestan por Gas Natural-, pero en los próximos meses se rescatarán temas relevantes paras las energéticas.
Los cambios en el consejo, a la espera que GIP oficialice sus propuestas, incluye la salida de Demetrio Carceller y la entrada de Josu Jon Imaz -consejero delegado de Repsol- que ocupará una vicepresidencia y que sustituye a Brufau. También está previsto la salida de Joan Rosell, presidente de la patronal CEOE.
En medios del sector se indica, asimismo, la posible elección por parte de GIP de José Mario Armero, presidente de ANFC (patronal del automóvil) para que le sea uno de sus representantes en el consejo.
Con todo otro tema tal vez más relevante en la toma de decisiones es la renovación de los estatutos, que es necesaria ante el fin del pacto Repsol-La Caixa, y para recoger las peticiones de GIP que quiere que los votos de sus tres consejeros no se diluyan ante una posible mayor sintonía entre la entidad financiera y la petrolera que sumarán siete consejeros.
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