No es un galimarías ni un juego de palabras. Es una realidad que se aprecia claramente en cuanto se ven dos gráficos:
Los perfiles son semejantes, pero no lo son los resultados finales. El Dax ha terminado en positivo y el Ibex en negativo. ¿Alguna causa? Miren ustedes a los bancos y tendrán la respuesta. Y que no les cuenten que ArcelorMittal es la que más baja, que lleva así años y apenas cuenta en Ibex. En cambio, el Santander se ha dejado hoy un 1% y eso sí que pesa en el selectivo.
Pero no se crean que se trata de un simple problema de la Bolsa española, no. Hoy he visto gráficos de sesudos estudios que sugieren que la clave está en realidad en la crisis de la banca italiana y que en cuanto los bancos transalpinos remonten podrán remontar las Bolsas europeas. Largo me lo fiaís porque esperar un milagro de los bancos italianos tiene su aquél.
Pero volviendo a lo que nos ocupa, tampoco debería extrañarnos que el Dax lo haya hecho mejor que el Ibex. Es lo normal, lo tradicional y lo que lleva ocurriendo desde tiempo inmemorial. De hecho, lo que es noticioso es que ocurra al revés, como pasó hace algunas semanas.
Al cierre, el Dax avanzó un 0,19%, el Ibex cedió un 0,34%, el CAC un 0,13% y el Eurostoxx un 0,12%. Lo dicho, cada cual como ha podido o le han dejado.