
«Nos reservamos el derecho a tomar contramedidas, pero no bajaremos al nivel de la diplomacia primitiva e irresponsable y estudiaremos los pasos siguientes para restablecer las relaciones ruso-estadounidenses en función de la política que aplique la Administración del presidente Donald Trump», ha asegurado Vladimir Putin en un comunicado. El mandatario ha afirmado que Rusia no va a crear «problemas a los diplomáticos estadounidenses» y que nadie va a ser expulsado del territorio ruso.
Putin se ha pronunciado así después de que el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, le propusiera declarar personas no gratas a 31 empleados de la Embajada de Estados Unidos en Moscú y a cuatro empleados del Consulado General en San Petersburgo. «No podemos dejar sin respuesta semejantes invectivas. La reciprocidad es la ley de la diplomacia y de las relaciones internacionales», ha asegurado el jefe de la diplomacia rusa.
El titular de Exteriores ruso también ha sugerido que a los diplomáticos de estadounidenses se les prohíba seguir usando la casa de campo en el parque Serebriani Bor, en el noroeste de Moscú, y un almacén en la calle Dorózhnaya, en el sur de la capital rusa.
«Confiamos en que estas propuestas serán examinadas lo más rápido posible», ha señalado Lavrov. El Departamento de Estado de EEUU declaró el jueves personas no gratas a 35 diplomáticos rusos, dándoles 72 horas de plazo para abandonar el país, y ordenó el cierre de dos inmuebles en Maryland y Nueva York que habría sido utilizado por diplomáticos rusos supuestamente para espiar.
Además, Obama reformó una orden ejecutiva de 2015 para imponer sanciones a cinco entidades y a seis individuos rusos por supuestos ciberataques para interferir en el curso de las elecciones presidenciales. La CIA y otras agencias de seguridad estadounidenses han concluido este mes que Rusia intervino en las elecciones presidenciales celebradas el 8 de noviembre para propiciar la victoria del candidato republicano, Donald Trump, con posiciones más cercanas al Kremlin.
Según sus informes, la injerencia se habría producido a través de una sucesión de ataques informáticos contra las filas del Partido Demócrata que socavaron la campaña electoral de su aspirante, Hillary Clinton, al destapar cierto favoritismo por la ex primera dama frente a su contrincante en las primarias, Bernie Sanders.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.