En estos tiempos en los que ningún banquero se atreve a hacer en público previsiones de resultados, el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, cree que el beneficio este año crecerá un 10% sobre los 710,4 millones de 2016 (0,3% más que en 2015). Esta previsión se apoya en la disminución de la morosidad (6,1% en 2016) y en la reducción en 2.000 millones de activos problemáticos, un objetivo que parece poco ambicioso frente al récord de 2.961 millones logrado el año pasado.
Oliu destaca que la economía española muestra «tendencias más favorables de crecimiento del crédito y de nuevas reducciones de la morosidad, y una mejora continua en el sector inmobiliario, con nuevos aumentos de precios«. Subraya que España crece un ritmo similar a antes de la crisis, y que la tasa de desempleo es la más baja desde 2009.
Pero Oliu da un paso más: “Al accionista le podemos decir que el subyacente de generación de resultados, el potencial de beneficios, está más allá de 1.000 millones”, que era el objetivo previsto por el plan Triple 2013-16, «cuando los tipos estaban en el 2,5%». No se ha llegado a esa cifra por los bajos tipos de interés, las cláusulas suelo, la desinversión en el BCP y los cambios en provisiones impuestas por el Banco de España.
El argumento es sencillo: «Hemos obtenido 710 millones de beneficio, pero si se suman los 350 millones del anejo IX de la circular sobre provisiones del Banco de España, los 100 millones de la desinversión en BCP y las provisiones extraordinarias de 130 millones por la retroactividad total de las cláusulas suelo, las cifras salen”.
En EEUU y México pese a Trump, y en el Reino Unido a pesar del Brexit
Oliu reafirma la apuesta estratégica del Sabadell por el Reino Unido, pese al Brexit, y por México y EEUU, a pesar de Trump. Pese al Brexit y a las incertidumbres que abre este proceso, la economía británica está creciendo a buen ritmo y las perspectivas de futuro son positivas, argumenta el presidente del Sabadell, que posee el TSB.
El mercado británico ofrece «una gran seguridad jurídica» e, independientemente de lo que suceda con el Brexit «va a seguir siendo una de las economías mundiales más importantes». «Estamos convencidos de que el Reino Unido va a ser una gran apuesta estratégica del banco», insiste.
El presidente del Sabadell subraya la solidez de la demanda interna, como principal motor del crecimiento económico en el Reino Unido, y que el mercado laboral ha demostrado su resistencia tras el Brexit.
Oliu tacha de «tontería» la posibilidad de trasladar la sede de TSB para seguir dentro de la UE. «TSB es un banco inglés y los bancos ingleses tienen la sede en Inglaterra», remarca. «Cuando tienes países con reguladores diferentes se necesita un banco en cada país, y si no está en el euro, pues más todavía», insiste.
Respecto a EEUU, el presidente del Sabadell se muestra «muy sorprendido y un poco preocupado» por las políticas proteccionistas que está adoptando Trump, pero confía en que el país, inmerso en «una gran euforia económica», seguirá creciendo en los próximos años.
Las políticas de Trump ya están afectando a México, donde el Sabadell está presente desde el año 2014 y, como banco, desde el año pasado. Oliu proclama que México «es un gran país y de futuro» y que la situación de ralentización económica que está viviendo ahora «es pasajera» y cambiará probablemente en uno o dos años.
El consejero delegado del Sabadell, Jaume Guardiola, añade que el banco crecerá el 2 % anual en México en los tres próximos años y que abrirá 6 sucursales, la mayoría este año, multiplicando por 2 la actual red. «No es el potencial que tiene México para crecer, que es más», precisa Guardiola, que reconoce que el Sabadell ha decidido «ralentizar un poco» la puesta en marcha de la banca de particulares en México, aunque lo desvincula de Trump. «Hay algunas barreras que tiene que superar el mercado mexicano en cuanto a la movilidad de los clientes y tiene sentido dedicarle más tiempo al proyecto», explica.
Cláusulas suelo
Las cláusulas suelo, como ya sucedió en las presentaciones de resultados del Santander y de Bankinter, acapararon las preguntas de los periodistas. Tanto Oliu como Guardiola, y el director general financiero Tomás Varela, subrayan que las cláusulas suelo aplicadas por el banco son válidas, aunque la entidad ha negociado ya con los clientes de la mitad de estas hipotecas, que en su gran parte han sustituido el tipo variable por uno fijo.
Oliu argumenta que «tenemos la conciencia tranquila de que las cláusulas fueron transparentes y, por tanto, válidas», por lo que seguirán defendiéndolas en los tribunales. “Para contentar a los auditores, nos hemos puesto en el peor de los casos y hemos provisionado 410 millones”, precisa.
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