
Felix Millet y Jordi Montull, acusados en el caso Palau
El expresidente del Palau de la Música Fèlix Millet ha afirmado este miércoles que la constructora Ferrovial «hacía donaciones para que el dinero fuera a CDC (Convergencia Democrática de Cataluña) a cambio de obras públicas».
Lo ha dicho a preguntas del fiscal anticorrupción Emilio Sánchez Ulled, y ha recordado que esto no lo había desvelado en su confesión de 2009 –en la que reconoció, en parte, que él y su ex mano derecha, Jordi Montull, expoliaron la institución–.
La Fiscalía considera que CDC se financiaba ilegalmente recibiendo fondos de la constructora que se camuflaban como donativos al Palau pero que, en realidad, respondía a la adjudicación de obras públicas por parte de instituciones que controlaba el partido.
Millet durante ha insistido durante su interrogatorio: «Convergència sabía que Ferrovial daba este dinero a cambio de que se le adjudicara obra pública».
A preguntas del fiscal sobre anotaciones junto a cifras y sobre quién es ‘Daniel’, ha respondido: «Daniel Osàcar», el extesorero de CDC y único acusado del partido en este caso, aunque la formación está acusada como responsable civil a título lucrativo.
Sobre cuándo empezó esta práctica, ha dicho que no recuerda con exactitud pero lo ha situado entre 1998 y 2000, puntualizando que «pasó durante muchos años» y hubo muchas obras –según la Fiscalía, incluso la Ciudad de la Justicia, donde se celebra el juicio–.
Ha explicado la mecánica para las comisiones que se quedaban del dinero donado por la constructora entre CDC, él mismo y Jordi Montull: «Nos repartíamos el 2,5% para CDC y el 1,5% para nosotros: 1% para mí y 0,5% para Montull«.
Esta comisión se calculaba sobre el dinero que les entregaba la empresa, pero sobre las cifras a donar se ponían de acuerdo CDC y Ferrovial: «Yo aquí no entraba».
Ha detallado que había tres maneras para recibir esas donaciones: en efectivo –en su caso trató con el extesorero de CDC ya fallecido Carles Torrent–; con facturas falsas; y a través de un convenio entre el Palau y la Fundació Trias Fargas –que era «la excusa» para aportar dinero al partido–.
Ha indicado que muchas veces quien se encargaba era Jordi Montull, y que después de Carles Torrent su contacto en CDC era precisamente Daniel Osàcar.
Ha dicho no saber ni haber tenido contacto con otros cargos dentro del partido por esto, ni cómo se decidía qué cantidades entregar y qué obras se adjudicarían: así, su confesión se limita a los cargos del partido ya implicados: los dos extesoreros –uno fallecido y otro acusado–.
Preguntado sobre el abogado y exdiputado de CiU en el Parlament Jaume Camps –que estuvo imputado en este caso pero su causa se archivó por prescripción–, ha dicho que lo conocía pero ha descartado reuniones con él sobre adjudicaciones de Ferrovial, y no ha recordado una reunión entre él y Montull, Camps y el exconseller de Justicia Germà Gordó (CDC) en el hotel barcelonés Diplomatic por la que le ha preguntado el fiscal.
Pagó las bodas de sus hijas con fondos del Palau
El expresidente del Palau también ha justificado este miércoles en juicio, durante su declaración como acusado, que la institución musical pagó las bodas de sus hijas por más de 164.000 euros para promocionar la entidad.
Millet, a preguntas del fiscal, ha confesado en la Audiencia de Barcelona que las bodas las pagó íntegramente el Palau y ha admitido: «Lo hice mal, me equivoqué. Pero teníamos un motivo: necesitábamos hacer publicidad para abrir mercados».
También ha revelado que su hija Clara y sus suegros –que pagaron pese a todo la mitad del convite– no querían celebrarlo en el Palau, pero que desde la institución se lo pidieron «para que la gente sepa que se pueden hacer bodas».
Ha destacado que, gracias a que sus dos hijas se casaron en la institución en 2000 y 2002, se celebraron otras cinco o seis bodas allí, porque los invitados que hizo venir no eran solo familia, sino que el 80% eran patronos y empresarios a través de los cuales buscar posibles clientes.
Viajes privados para familiares y obras en sus casas
Millet también ha reconocido que pagó viajes privados familiares con fondos del Palau –a Kenia, Las Maldivas, Polinesia y otros sitios— aunque ha insistido en que su mano derecha, Jordi Montull, se encargaba de los detalles de cómo se abonaban.
«Era el director Montull el que lo hacía con una agencia de viajes. Él era director general», ha explicado Millet, que ha advertido, sin embargo, que el que hicieron a México fue por actividades propias del Palau de la Música.
Al principio de su declaración, Millet también ha considerado un «error brutal» haber hecho obras suntuosas en sus casas a costa del Palau y haberse adjudicado un bonus de 800.000 euros anual.
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