
Gonzalo Gortázar, Jordi Gual y Maria Luisa Martinez, de CaixaBank, departiendo con la prensa momentos antes de comenzar la junta de accionistas
Tras subrayar «el modelo de negocio éxito y la fortaleza financiera que ha permitido la compra del banco portugués BPI», el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha enfatizado en su primera intervención ante una junta de accionistas, que la entidad ha «ampliado el liderazgo en la totalidad del mercado ibérico». Un liderazgo que es la culminación de la «trayectoria de crecimiento a largo plazo» visualizada por el anterior presidente de la entidad, Isidro Fainé, a quien tanto Gual como el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, agradecieron «su liderazgo, sentido de anticipación, optimismo y vocación de servicio que han sido fundamentales para nuestro crecimiento y la internacionalización». Ambos también tuvieron unas palabras de recuerdo para Salvador Gabarró, consejero del banco y ex presidente de Gas Natural Fenosa.
Sobre la evolución de la cotización bursátil, Gual ha destacado su revalorización, al cotizar esta semana en el entorno de los 4 euros, lo que supone haber acumulado una rentabilidad del 33% desde que en octubre de 2007 empezó a cotizar a través de Criteria. En materia de dividendos, ha subrayado que «la retribución al accionista durante el ejercicio 2016 supone un 54% del cash payout sobre el beneficio, con una rentabilidad por dividendo superior a la media de la banca española y de la zona euro».
A pesar de la mala evolución del mercado bursátil en el primer semestre de 2016, la rentabilidad total de la acción para el conjunto del año fue del 3,6%, una cifra superior a la del sector bancario español y europeo. Durante el primer trimestre de 2017, la acción todavía se ha comportado mejor, subiendo un 28,3%, once puntos porcentuales más que el conjunto de bancos españoles. Para el presidente de CaixaBank, «un elemento clave de este diferencial es la política de dividendos», con una rentabilidad por dividendo superior a la media de la banca española y de la zona euro.
«Nuestro compromiso con el dividendo es y continuará siendo primordial», ha remarcado Gual, que también ha recordado que con la previsión de avanzar el dividendo de junio hacer un único pago de 6 céntimos en abril, «el importe total de la remuneración del ejercicio 2016 habrá sido de 13 céntimos por acción, lo que supone un 54% de dividendos en efectivo sobre beneficios (lo que se conoce como cash payout), en línea con el objetivo del plan estratégico que establece que esta ratio sea igual o superior al 50%».
Tanto Gual como Gortázar, han dicho a los accionistas que las prioridades para la segunda mitad del plan estratégico que finaliza en el año 2018, además de elevar la rentabilidad entre el 9 y el 11%, «continuar apostando por la diversificación de ingresos y potenciar los negocios de seguiros y de gestión de activos». El consejero delegado ha remarcado, por su parte, la «trayectoria ascendente del resultado en los últimos 5 años», al pasar de los 230 millones de beneficio en el 2012 a los 1.047 obtenidos el pasado ejercicio. Y siempre destinando 500 millones de euros anuales a la Obra Social.
Plan de cien días para BPI
En relación a BPI, Gonzalo Gortázar ha avanzado que «estamos trabajando conjuntamente en plan de cien días para mejorar la operativa y el servicio, reducir los costes y, sobre todo, aumentar los ingresos». El consejero delegado ha dicho tener la previsión que en dos meses se empiecen a aplicar nuevas operativas y «tenemos mucha confianza que podremos cumplir cómodamente las sinergias que anunciamos de 120 millones anuales». Gual ha señalado por su parte que el liderazgo de CaixaBank se extiendo ahora a toda la península ibérica con la adquisición de BPI, «la número 83 de la historia de la entidad».
Para el consejero delegado, «la operación de compra de BPI tiene lógica de negocio y también financiera: se trata de dos entidades que se complementan de manera natural». Con esta operación, ha añadido Gortázar «pasamos de ser el primer banco en España a ser el primer banco en la península ibérica, con un volumen de negocio de 564.000 millones».
Gortázar ha finalizado su discurso recordando «la actitud diferencial» que CaixaBank ha tenido durante la crisis, manteniendo una política de máxima inclusión financiera, aplicando más de 22.400 daciones desde el 2009, en las que en el 60% de los casos la familia se ha quedado como arrendatario y, a menudo, con un alquiler subvencionado, ofreciendo 33.500 viviendas en alquiler social y solidario y contribuyendo a la resolución de la crisis con aportaciones por un total de 4.100 millones de euros.
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