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Una lista o fichero de morosos es un registro en el que se incluyen a todas aquellas personas físicas o jurídicas que hayan incurrido en algún tipo de impago. Bajo esta definición, sin embargo, se esconde un amplio abanico de formas de acabar en uno de estos ficheros, que perjudican enormemente a quien figura en ellos ya que restringe de manera notable su acceso a cualquier tipo de financiación.
Estos ficheros se utilizan en España como una herramienta de información para multitud de empresas, entre ellas las entidades financieras, que necesitan conocer el historial o situación de pagos de sus clientes.
Lamentablemente es mucho más fácil de lo que nos pensamos pasar a formar parte de uno de estos ficheros. Podemos acabar ahí por una deuda pendiente en una tienda o por no pagar una factura de internet de 20 euros.
Por norma, antes de que un acreedor nos pueda registrar en un listado de morosos, nos tiene que requerir el pago de la deuda mediante correo certificado y además antes de proceder a la inscripción en el registro, el responsable del archivo tendrá que avisarnos de que nos han incluido en la lista.
Comprobar si figuramos en una base de datos de morosos puede parecer complicado, pero eso no es así. La consulta se puede realizar fácilmente a través de servidores informáticos que cuentan con bases de datos donde comprobarlo.
Existen varios listados de morosos. Probablemente la más importante es la de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, ASNEF. Asociación que agrupa a entidades de todo tipo (telefonía, finanzas, suministros, aseguradoras…) que tienen la consideración de establecimientos financieros de crédito.
Otros ficheros de morosos consultados por las empresas son, el del Registro de Aceptaciones Impagadas, registro del Centro de Cooperación interbancaria, que únicamente puede ser consultado por sus asociados y solo hace referencia a personas jurídicas y BADEXCUG controlado por la empresa EXPERIAN.
Por suerte, ante estas situaciones podemos contar con empresas como iMorosity especializadas en resolver todas nuestras dudas referentes a los ficheros de morosos.
Salir de uno de estos ficheros es posible, tras realizar una consulta se puede revisar la deuda y optar por pagar o justificar que se trata de un cobro injustificado o si la deuda lleva más de seis años en el registro, solicitar la baja del fichero.
En caso de optar por pagar la deuda se debe solicitar la confirmación de que se ha eliminado el registro de la base de morosos y que se ha exonerado de toda deuda.
Los datos contenidos en un fichero sobre morosidad pueden permanecer en una lista por un periodo máximo de seis años o más dependiendo del caso, saltándose la normativa. Incluso, en ocasiones, las empresas cuando están a punto de vencer con la fecha tope, venden los datos que poseen a otras empresas, con lo cual siempre se aparece en un archivo u otro.
Ante estas situaciones que en muchos casos producen la indefensión legal de aquellas personas físicas o jurídicas que son añadidas a un fichero de morosos, es necesario contar con el asesoramiento legal de una entidad especializada en la Ley orgánica de protección de datos
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