Aplicar tecnología basada en Internet de las Cosas implica valorara el análisis de datos

07/07/2017

Gonzalo de Antonio, de Dell EMC Networking. Al pensar en IoT, miremos en la dirección correcta.

El mundo está experimentando un cambio tan significativo que muchos piensan que vivimos el comienzo de una nueva revolución industrial. Mientras que en su primera etapa Internet logró conectar a la mitad de la población mundial, consiguiendo mejorar la comunicación, el conocimiento y las oportunidades profesionales de las personas, con la llegada del IoT (Internet de las Cosas) se consigue que no sólo las personas, sino también las máquinas, se conviertan en una parte activa de la Red.

Desde hace tiempo contamos con centros de producción que utilizan tecnologías muy avanzadas, pero que trabajan de forma aislada. Así, el brazo robótico que ensambla los productos, el sistema que gestiona la actividad del almacén o, incluso, la tecnología de control del aire acondicionado de las instalaciones, pueden disponer de sistemas sofisticados de control, pero no están conectados, lo que impide a los administradores de la empresa disponer de una visión general que muestre la coordinación entre distintas operaciones y cómo la variación en alguna de ellas influye en el rendimiento de las demás.

IoT cambia la dinámica del juego. Ya es una realidad que cualquier máquina pueda incorporar un sensor de bajo consumo que se encargue de enviar datos relevantes para los responsables del negocio a una nube pública o híbrida. Algo tan sencillo como esto está consiguiendo que muchos piensen que estamos a las puertas de la próxima revolución industrial, y más si tenemos en cuenta que los analistas de Gartner predicen que en 2020 habrá 25.000 millones de dispositivos conectados a Internet. Un dato que, a pesar de lo que pueda parecer, se muestra como algo perfectamente alcanzable. Pero, ante esta realidad cabría preguntarse si, en lo que a IoT se refiere, estamos dirigiendo nuestra atención en la dirección correcta. En mi opinión, no.

La clave, el análisis de datos
Con demasiada frecuencia me encuentro con organizaciones que al hablar de IoT en lo único que piensan es en dotar de conexión a todas las máquinas existentes en sus instalaciones. Es un error muy común que puede hacer que IoT pierda mucho del valor que puede ofrecer al negocio. Conectar las máquinas a Internet no es un fin, sino un medio para lograr un objetivo. Llenar las máquinas de la empresa con sensores sin más, no va a conseguir mejorar los resultados, no es suficiente. Lo verdaderamente importante es tener la capacidad de capturar, almacenar y analizar los datos que proporcionan las máquinas conectadas. Es el análisis de datos lo que hace que una empresa pueda responder preguntas tales como:

♦ ¿Está nuestra maquinaria utilizándose de la mejor manera posible, de forma que proporcione la capacidad de producción más óptima y el ROI (retorno de la inversión) más adecuado?

♦ ¿Estamos optimizando el consumo energético? Si no, ¿qué medidas concretas podríamos tomar para incrementar el ahorro?

♦¿Cómo influyen los cambios que tienen lugar en la cadena de producción en otras áreas de la empresa?

Muchas organizaciones centran sus esfuerzos en la conexión de las cosas y no dedican el esfuerzo suficiente a entender qué información pueden ofrecer esas cosas y cómo aplicar los datos obtenidos al crecimiento del negocio. En Dell EMC aconsejamos a nuestros clientes que aprovechen los equipos, los datos y las inversiones tecnológicas que ya tienen para iniciar, de forma rápida, flexible y segura, acciones que tengan como base el análisis de la información. Cualquier configuración de IoT debe ser abierta, escalable y capaz de gestionar los flujos de datos en tiempo real. Lo mejor es comenzar poco a poco, ir probando el valor de cada paso e ir ampliando de forma progresiva, para conectar cada vez más sistemas de distintos departamentos dentro de la empresa.

Fue Aristóteles quien dijo que “el todo es mayor que la suma de sus partes”, y eso es precisamente lo que el IoT puede ayudar a lograr. Al unir los flujos de datos y analizarlos, la organizaciones de cualquier sector de actividad pueden transformar lo que hacen y cómo lo hacen. Incluso se abre la puerta a la inteligencia artificial y a la toma de decisiones automatizada. En definitiva, cuando pensemos en IoT, lo que tenemos que tener en mente son los datos que vamos a conseguir y lo que esta información puede hacer por nuestro negocio.

 

Gonzalo de Antonio, especialista para España y Portugal de Dell EMC Networking.

Gonzalo de Antonio (en Twitter, @GonzaloAtDell) es especialista para España y Portugal de Dell EMC Networking (@DellNetworking), división de negocio de Redes de Dell EMC.

 

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