Draghi aplaza para octubre el anuncio sobre el QE

08/09/2017

Ebury.

El euro se alzó hasta un máximo, durante diez días, por encima del nivel de 1.20 frente al dólar estadounidense después de que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, no anunciara ningún cambio en la política monetaria. Al mismo tiempo que revisaba al alza su pronóstico de crecimiento para 2017.

Los responsables políticos de la eurozona mantuvieron los tipos de interés sin cambios respecto a las últimas declaraciones de julio, reiterando una vez más que el tamaño y duración del programa de estímulos podría ampliarse si fuera necesario. Tal y como habíamos anticipado, Draghi no anunció  una disminución en el programa de expansión cuantitativa, pese a las indicaciones de julio referentes a que dicho debate se celebraría en otoño. Sus comentarios fueron, una vez más, bastante blandos, ya que añadió poca información nueva. Draghi señaló la necesidad de tener paciencia y la persistencia en el programa de compra de deuda (QE), el cual aún no se ha traducido en dinámicas de inflación más fuertes. Asimismo, anunció una modesta revisión a la baja de las proyecciones de inflación para 2018 y 2019,  citando la reciente apreciación del euro.

Sin embargo, el Consejo de Gobierno del BCE revisó al alza su pronóstico de crecimiento del PIB del 0,3% al 2,2% para este año, lo que tal vez podría atribuirse, en gran parte, a la recuperación del euro. La moneda ha estado moviéndose en torno a un 1% al alza hasta que comenzó la rueda de prensa de Draghi, momento en el que empezó a recortar posiciones para terminar sólo un poco más alto que el nivel previo a las declaraciones.

Sorprendentemente, el mercado reaccionó de manera relativamente tranquilo a los comentarios de Mario Draghi sobre la fuerza del euro, cuyos riesgos mencionó en varias ocasiones durante la rueda de prensa. Draghi afirmó que los recientes movimientos del mercado de divisas, los cuales en el ultimo mes hicieron alcanzar a la moneda única su posición más fuerte desde enero de 2015, debían ser seguidos de cerca e interpretados como fuente de incertidumbre. Un informe publicado la semana pasada que sugería que los miembros del comité sobre política monetaria estaban preocupados por la fortaleza del euro, parece ser la causa de la limitada respuesta del mercado ya que, al parecer, estos comentarios ya estaban descontados por el mercado.

A pesar de la clara mejora de las condiciones económicas, la reticencia del BCE a comprometerse en un endurecimiento en política monetaria sugiere que los agentes de fijación de tipos en la eurozona están por debajo del objetivo de inflación en dicha zona. La inflación subyacente, una medida que sigue de cerca el BCE, no ha mostrado ningún signo significativo de una tendencia alcista, 1,2% en agosto. Seguimos pensando que tendremos que ver un repunte de la inflación subyacente antes de que el BCE anuncie que está listo para disminuir sus medidas de estímulo hacia cero.

Desde Ebury ahora miramos hacia la próxima reunión del BCE en octubre, donde Draghi reconoció que tendrán lugar las decisiones sobre el programa de estímulo. Con las compras de activos del banco programadas para terminar a finales de diciembre, esperamos que Draghi anuncie que extenderá el programa de compra de deuda en 2018 con planes para reducirlo en enero dependiendo de los datos sobre inflación subyacente.  Esto implicaría reducir lentamente la cantidad de activos mensuales que actualmente está en 60.000 millones de euros al mes.

Con la política monetaria de la eurozona siendo muy expansiva y el mercado, en nuestra opinión, subestimando el ritmo de las subidas de tipos de la Reserva Federal, creemos que los riesgos para el euro siguen sesgados a la baja.

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