La certidumbre de saber lo que es fundamental

15/09/2017

Miguel Ángel Valero. Parece que Nicholas Nixon acaricia con la cámara a quien retrata.

La Fundación Mapfre realiza en la Sala Bárbara de Braganza de Madrid hasta el 7 de enero de 2018 la mayor retrospectiva jamás realizada sobre la obra del fotógrafo norteamericano Nicholas Nixon, que luego viajará a Almería, Berlín y Bruselas durante 2018 y 2019. Más de 200 fotografías resumen cinco décadas de tensión entre lo visible y los pensamientos y las inquietudes, el eco de recuerdos y emociones, que están detrás de ellas.

Lo primero que llama la atención de la obra de Nixon es el uso de cámaras de gran formato y que, pese a ello, las imágenes no pierden nunca su frescura. También impresiona su evolución: sus primeras fotografías son vistas de los alrededores de Albuquerque, esa frontera entre la ciudad y el desierto, y de otras ciudades, pero luego se centra en los ancianos, los enfermos de Sida, la intimidad de la pareja, la familia, las personas en definitiva. Para volver de nuevo a las vistas (las azoteas de Boston y la confrontación entre la ciudad antigua y la nueva), y otra vez los retratos, y la casa propia, que son los últimos trabajos realizados por Nixon, donde se muestra la magia de la fotografía, capaz de captar momentos que nunca se repetirán.

Esta muestra es otra oportunidad para contemplar una de las reflexiones más certeras que desde la fotografía se ha hecho sobre el paso del tiempo: la serie ‘Las hermanas Brown’, entre ellas, Bebe, la mujer de Nixon, fotografiadas cada año desde 1975. Una obra que fue la que inició la colección de fotografía de la Fundación Mapfre en 2009

Se puede entender la obra de Nicholas Nixon como un autorretrato de quien parece tener la certidumbre de saber lo que es fundamental y valioso en la vida. Que retrata la vida y a las personas desde un enfoque muy íntimo, desde la propia experiencia. Que se acerca físicamente a las personas que retrata, con unos primerísimos planos, detalles de manos o de rostros extenuados que hablan por sí solos.

Parece como si les acariciara con la cámara. Además, Nicholas Nixon elimina lo superfluo para que la mirada se centre en la persona retratada, en una demostración de la confianza que tiene en la expresión. Muestra así la capacidad de resistencia del ser humano

La serie ‘People with AIDS’ (1988) destaca por cómo visibiliza la enfermedad, en aquellos años un tabú casi similar a la peste bubónica en la Edad Media. Nichoas Nixon no juzga, muestra en su obra una comprensión del sufrimiento de los enfermos y de sus seres más queridos.

En ‘Parejas’ (2000) es todo lo contrario: sus imágenes de un clima de confianza, de la intensidad física y emocional que existe en una relación, que transmiten pasión, gozo por cómo las personas comparten su vida.

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