Las exportaciones españolas, motor de la economía

02/10/2017

Ramón Valdivia.

Según el último informe de comercio exterior publicado por el Ministerio de Economía correspondiente al primer semestre de 2017, España exportó durante esos seis primeros meses del año un 10% más que en el mismo periodo del año anterior. El montante total ha superado los 140 mil millones de euros, la cifra histórica más alta para un primer semestre, y ello a pesar de que la industria de la automoción, uno de los sectores de mayor peso en las exportaciones, ya que supone un 17% de las ventas totales, apenas creció un 0,1% debido a que países como Francia, Alemania o Reino Unido han reducido su demanda.

En torno al 70% de las mercancías exportadas tiene como destino el viejo continente y aquí es donde el sector del transporte internacional por carretera entra en juego, ya que casi cuatro quintas partes de estos productos que llegan a los hogares europeos se transportan en camiones.

Por otro lado, también nuestras importaciones crecieron más de un 11%, hasta los 151 mil millones de euros, marcando record histórico a su vez, lo que ayudó a que las flotas de transporte internacional retornaran cargadas, evitando los perniciosos, desde el punto de vista económico y medioambiental, recorridos “en vacío”.

Este positivo panorama pone de relieve la creciente internacionalización de nuestra economía que, de manera sostenida y desde hace más de un lustro, se está convirtiendo en piedra angular de la salida de la crisis. A mi juicio, dicha internacionalización supone una excelente base para afianzar modelos de crecimiento alejados de sectores “tradicionales” como la construcción, que en otros tiempos llegó a convertirse casi en el “monocultivo” impulsor de nuestro PIB, con las ya conocidas y dramáticas consecuencias que hemos tenido que sortear durante casi un decenio.

El transporte internacional por carretera, sector estratégico de la economía en tanto que presta un servicio fundamental al resto, ha sabido adaptarse muy bien a este escenario durante los últimos años y aprovecharlo, no sólo internacionalizándose él mismo -cada vez son más las empresas españolas del sector que tienen filiales por Europa- sino logrando algo mucho más difícil como es ganar cuota de mercado, difícil tarea siempre y más en un mundo cada vez más globalizado pero que se convierte en titánica cuando, como es el caso del comercio internacional español, los volúmenes de mercado crecen sin cesar, trimestre a trimestre, casi a doble dígito.

Más concretamente y según los datos del Ministerio de Fomento, más del 65% de las mercancías cargadas en España con destino a la exportación por carretera viajaban en camiones de matrícula española. Seis años antes ese porcentaje no llegaba al 60%.

Por tanto, el hecho es que se ha conseguido, como decía, aumentar sustancialmente la cuota de mercado y creo que los empresarios del sector pueden presumir de haberlo hecho a base de innovar, replantear procesos, diversificar mercados y, sin duda, afrontar con aplomo los indudables riesgos que se les han presentado. Las empresas de transporte por carretera españolas aportan más de un 2,5% al PIB y mantienen más de 500.000 empleos aportando más de 10.000 millones de euros anuales a las arcas públicas.

En el otro lado de la balanza hay que constatar que este crecimiento no se ha visto convenientemente reflejado en las cuentas de resultados de las empresas de transporte ya que el aumento del volumen de trabajo se ha visto acompañado, como es la tendencia global hoy día, con una fuerte presión a la baja en los precios sin que los costes (principalmente combustible y mano de obra) hayan podido ser embridados en la misma proporción. En resumen, márgenes más reducidos que los que se acostumbraban a tener antes del 2008, aunque los números negros han empezado a teñir la línea final de las hojas de Pérdidas y Ganancias de cada vez mayor número de empresas del sector.

Todos estos buenos datos, no nos tienen que hacer bajar la guardia, ya que las políticas económicas proteccionistas provenientes de algunos de los países de mayor relevancia de la Unión, junto a la desaceleración del consumo interno que vaticinan algunos analistas, podrían hacer que la mejoría que refleja el transporte internacional de mercancías, en forma de aumento de las exportaciones e importaciones, quiebre su tendencia y cercene la incipiente recuperación de los resultados empresariales de este sector.

Ramón Valdivia, director general de la Asociación de Transporte Internacional por Carretera (ASTIC)

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