Más preocupados, más pobres y con más corruptos

11/11/2017

Maite Vázquez del Río.

Pasan las semanas y Cataluña ya se ha convertido en el segundo motivo de preocupación de los españoles. El CIS lo acaba de confirmar, pese a que el Tribunal Supremo, los envíos a prisión de la Audiencia Nacional, el artículo 55 de la Constitución y la convocatoria de elecciones para el 21-D… parece que han calmado las aguas, aunque nunca desaparecerán los independentistas. Creo que lo serán de por vida, pese a la frustración de ahora después de haber tenido tan cerca cumplir su utopía y la farsa y cobardía de los políticos que les han conducido a la nada.

El fugado Puigdemont sigue haciendo de las suyas en Bruselas. Sus mentiras ya no se las creen ni los flamencos, pero ha abierto su presidencia independentista. Pese a que Carme Forcadell y los miembros de la Mesa del Parlament han negado y dejado en simbólica su actuación contra España y le hayan dejado solo. Su voz se escucha cada vez más lejos y menos frecuente y hasta con menos interés porque, pese a estar en la capital de Europa, cada vez interesa menos lo que pueda decir. Es mucho ya el cansancio y agotamiento. Sus mensajes ya sólo se dirigen a ese reducto de incansables jóvenes que pueden disponer de todo su tiempo para manifestarse, hacer piquetes y ondear banderas. ¿Serán ‘ninis’? ¿Pertencerán a ese 40% de jóvenes en paro? ¿O lo habrán dejado todo para centrarse en su lucha?

De algo se deben mantener, pero ¿quién les mantiene? ¿Omnium? ¿La ANC? Bastante tienen con pagar las fianzas de la presidenta del Parlament y los miembros de la mesa… Pronto necesitarán más dinero para pagar las fianzas de los consellers encarcelados… Y no parece que ya les quede nada para seguir ayudando a Artur Mas, pese a que ya le han dado más de dos millones de euros. Y encima el expresident les sigue pidiendo más dinero, 5 euros por cada uno que les votó. ¿No se da cuenta que la mayoría son jóvenes que no parecen tener ingresos?

Pero en España ocurren más cosas pese a Cataluña. Mariano Rajoy cada vez está más acorralado, la Justicia sigue los pasos de ese dinero que cobró en B. Está señalado y marcado. Como todo el PP. La gran organización corrupta que ha obtenido el dinero bajo las siglas de un partido político, que ha gobernado por casi todo el país a cambio de dar y recibir. Como en su día lo hizo el exhonorable Jordi Pujol con su 3 y hasta 7% de comisión. Tal vez la madre superiora pueda ayudar a su ahijado Mas o Ignacio González con el dinero que aún no le han encontrado en Colombia… Él mismo, ¿no vio pasar cerca alguna comisión del 3%?

A aquellos que no tenemos el ideal de convertirnos en una república, y nos conformamos con ser independientes en la república de nuestra casa, no nos queda más que lamentar a dónde nos han llevado los políticos que nos ha tocado padecer, que se mueven por el dinero que pueden recibir, no por su trabajo, sino porque siempre hay dispuesto alguien a pagar favores.  El interés de partido no es más que el interés por el dinero, como también es dinero el que reciben por cada voto que consiguen, cada escaño que ocupan o cada comisión en la que trabajan. Y el sueldo se lo pagaos todos a cambio de nada. Y a ello sumémosle viajes y dietas. Todo es cobrar por cualquier cosa que hagan, legal o ilegalmente, mientras el resultado es demasiado escaso y cada vez más caótico y lleno de preocupación e incertidumbre. Llevan décadas llevándoselo crudo.

La realidad de los que no somos independentistas y sólo nos queda ser españoles de a pie es que nos sigue preocupando quedarnos en el paro, que mientras los políticos se lo llevan a espuertas, a nosotros nos recortan hasta la respiración y nuestro salario cada vez está más menguado. Nuestra salario mínimo es un 62% inferior al umbral de los sueldos bajos de la OCDE y tras de cada diez españoles ganamos menos de 1.229 euros brutos al mes. En España cada vez hay más pobres, y cada vez nuestros servicios públicos son menores y peores. Se nos ha olvidado la época dorada en la que no existía copago, ni se cobraban impuestos al sol, la pensión estaba asegurada y casi no se hablaba de la lista de espera, y se obtenían becas sin problemas y no se tenía que dejar de estudiar.

La España de hoy, de 2017, está llena de desilusión y una lucha de banderas con las que los políticos ocultan sus abusos, corrupción, locuras y miserias. Lo dicho, los españoles estamos más preocupados, rodeados de corruptos, y somos más pobres. ¿Qué político se acuerda de nosotros, de ‘todos’ los españoles?

¿Te ha parecido interesante?

(+1 puntos, 1 votos)

Cargando…