
En una conferencia en la Cámara de Comercio de Barcelona, institución que junto a la Generalitat y al Ayuntamiento de la capital catalana tienen que decidir el próximo mes de diciembre el relevo de José Luis Bonet al frente de Fira de Barcelona desde 2004, tanto el propio Bonet como Miquel Valls, presidente de la Cámara, han advertido a la alcaldesa Ada Colau que el modelo de colaboración público-privado que ha llevado al liderazgo ferial en España “debe mantenerse, porque en caso contrario perderíamos el maillot amarillo”.
El presidente de Fira de Barcelona, Josep Lluís Bonet, ha asegurado que el proceso soberanista ha puesto «en peligro» la marca Barcelona y ha hecho «mucho daño» a la economía, pero se ha mostrado confiado en que la aplicación del artículo 155 ayude a reconducir la situación. Ante un público de empresarios, Bonet ha dicho que las empresas están sufriendo las consecuencias de la deriva soberanista del último gobierno catalán, que ha puesto en riesgo el liderazgo económico de Cataluña y la reputación de Barcelona a consecuencia de “la pérdida de la seguridad jurídica, la estabilidad y la normalidad”, cuya ausencia ha marcado los dos últimos años.
«El proceso ha sido muy perjudicial y ha hecho mucho daño, digámoslo claro, tenemos que reconocer las cosas», ha declarado Bonet, que ha recordado que aunque los políticos manden «tienen que escuchar a los empresarios» y trabajar juntos en la misma dirección. En ese sentido, ha abogado por el modelo de colaboración público-privada que caracteriza el crecimiento ferial barcelonés desde que en el año 2000 se realizara un amplio pacto institucional en el que se entregó la gestión de Fira de Barcelona a los empresarios, nueve de ellos en el consejo de administración y un millar más colaborando en los diferentes comités de los distintos salones. Unos empresarios “que no cobramos ni un duro por ello porque es nuestra contribución al país”, subraya.
Rajoy “juega limpio”
«Tenemos que sumar, porque sumar es multiplicar y restar y dividir es destruir y no nos podemos permitir la destrucción de Cataluña», ha subrayado Bonet. Aunque la economía catalana «no se ha hundido del todo», todo dependerá de lo que suceda en las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre, ha dicho. Tamibén se ha mostrado a favor de la aplicación del artículo 155 en Cataluña, que ha permitido «restablecer el orden constitucional y democrático» en la comunidad tras el cese del gobierno independentista.

José Luis Bonet
«El 155 estaba demonizado y no veo que haya sido tan demoníaco», ha agregado el empresario, que considera que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha sido «bastante prudente» a la hora de aplicar este artículo, ya que «no ha ido hasta donde podía llegar», y «ha jugado limpio», al convocar elecciones de forma inmediata. Bonet ha llegado a decir que Rajoy «juega limpio» y que da la voz al pueblo al convocar elecciones inmediatas para que el pueblo hable. Esto sí que es democrático, no otro tipo de movilizaciones, que no lo son», en alusión, aunque sin citarlo, al referéndum independentista. En ese sentido, del 21-D espera que el gobierno que surja trabaje para «construir y no perjudicar».
Lo que duele irse
Como presidente de Freixenet, Bonet ha avisado que volverá a plantear a consejo de administración de la firma el traslado del domicilio social del grupo vitivinícola, ahora en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) si el resultado de las elecciones no aporta seguridad jurídica y establidad, lo que resultaría «absolutamente inconveniente» para los intereses de la empresa. “Se debe aceptar el resultado. Si la estrategia que lleva el país es de normalidad, seguridad jurídica y estabilidad, perfecto. Si se desvía a otra cosa, volveré a poner el cambio social en el orden del día», ha dicho Bonet. Fue el propio Bonet quien en octubre planteó la posibilidad de que Freixenet se llevara su sede fuera de Cataluña ante el contexto de «inseguridad jurídica, anomalía e inestabilidad» que había en Cataluña. «Pero tuvimos la fortuna de que antes se aplicó el 155, que devolvió las cosas a la senda institucional, constitucional y democrática», ha subrayado.
En ese sentido, Bonet ha apostado por el «camino catalán» de Freixenet y ha reivindicado las raíces catalanas de la multinacional del cava: «Es lo que hemos sido durante más de 100 años. ¿Saben cuánto duele irse?». «Somos catalanes, españoles y europeos. Somos catalanes primero y queremos seguir aquí, pero si el 21-D fuera en contra de los intereses de Freixenet, volvería a proponer al consejo el cambio del domicilio social», ha dicho Bonet en declaraciones a la prensa tras el coloquio
Bonet ha criticado asimismo que los políticos independentistas hayan metido a Cataluña «en un túnel de este calibre sin tener en cuenta el daño que podría producir a la gente» y ha sido tajante al afirmar que «no va a haber independencia». Primero, ha dicho, porque «no somos un solo pueblo», sino que «estamos divididos», pero también porque ningún país la reconocería y porque «un territorio no puede estar tranquilo si se le van 2.000 empresas de las importantes», como ha sucedido en el último mes y medio en Cataluña. En este sentido, ha explicado que Barcelona «prácticamente tenía» asegurado que la Agencia Europea de Medicamentos ubicara aquí su sede, pero que con la crisis política está por ver qué sucede finalmente.
Mobile en el aire
De la misma manera, el futuro del Mobile World Congress (Congreso Mundial de Móviles) en Barcelona puede quedar en el aire si Cataluña no ofrece estabilidad, seguridad jurídica ni normalidad. Y perder ese congreso que es el principal acontecimiento mundial en la actualidad, ha destacado Bonet, supone «perder el «maillot amarillo». «Nosotros estamos en el mundo gracias al Mobile. Nos tienen un respeto impresionante, no perdamos esto o entraremos en depresión», ha subrayado.
Precisamente, sobre la ruptura del pacto de gobierno entre Barcelona en Comú y el PSC en la capital catalana, Josep Lluís Bonet ha reconocido que no le gusta esta decisión, ya que «esto no es ir por el camino de la estabilidad» que demanda el empresariado.
Reindustrialización 4.0
Como presidente de Fira de Barcelona, Bonet ha abogado porque Cataluña lidere en el mundo la reindustrialización 4.0, “porque la revolución digital no la podemos perder, ya que tenemos la ventaja del Mobile Congress”. Para el también presidente de la Cámara de España, “no hemos de perder la ambición” que hizo posible un pacto en el año 2000 que ha posicionado en 17 años a Fira de Barcelona en la cabeza ferial española y en uno de los destinos más pujantes europeos.
Fira de Barcelona acoge cada año más de 120 congresos y salones con más de 30.000 empresas participantes que reciben más de dos millones de visitantes, de los que entre medio y un millón son extranjeros de primer nivel. El negocio ferial en el año 2004, cuando asumió Bonet la presidente, fue de 80 millones de euros mientras que en pasado ejercicio cerró con el récord de 167 millones y en 2017 la previsión es que vuelva a ser de récord “pese a los problemas de los meses de septiembre y octubre en Cataluña”.
La internacionalización de Fira de Barcelona es uno de sus principales activos. El negocio internacional en 2004 fue de 4 millones de euros, mientras hoy en día factura un centenar de millones por ese concepto. Por ejemplo, exportando el “know how” ferial con salones como Smart City Congress, una invención barcelonesa. La facturación por la maestría ferial en el mundo es ya de 10 millones de euros.
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