«Si todas las expectativas se cumplen», el Ibex 35 se moverá por encima de los 11.000 puntos en 2018, según las perspectivas del Deutsche Bank. La economía española crecerá un 2,5% en 2018, medio punto más que el conjunto de la Eurozona (2%, tras mejorar dos décimas respecto a la previsión anterior), pero dos décimas por debajo del escenario que barajaba antes del conflicto en Cataluña (2,7%).
La economista jefe del Deutsche Bank en España cree que los efectos de las tensiones en Cataluña ya han repercutido en el crecimiento del tercer y cuarto trimestre de este año, y están empezando a diluirse. Aunque Cataluña reste 2 décimas en 2018, el crecimiento previsto por el banco supera la previsión del Gpobierno (2,3%).
La formación de gobierno en Alemania, las negociaciones del Brexit y las futuras elecciones en Italia, minimizarán las tensiones políticas en España, por lo que Cataluña «no tendría mayores efectos negativos en 2018».
Optimismo
El Deutsche Bank mantiene una visión optimista y anticipa una cierta aceleración de la economía global, que pasará de crecer un 3,7% en 2017 a un 3,8% en 2018, debido al avance de los principales indicadores en EEUU, Europa, Japón y los países emergentes.
En EEUU, se revisa al alza la previsión de crecimiento de la economía para 2017 (de un 2,2% a un 2,3%) debido a los buenos datos del mercado laboral, que roza el pleno empleo; el consumo, y la producción industrial, que superan las expectativas de los analistas.En 2018 el crecimiento se situará en un 2,3% gracias al apoyo de una mejora de la economía global, el consumo doméstico y el crecimiento de los beneficios corporativos. Rosa Duce, señala que “nuestra previsión es que el Partido Republicano en EEUU logrará aprobar su ambiciosa reforma fiscal y que esto supondrá un espaldarazo para la economía estadounidense”.
“En Europa, los buenos datos económicos nos continúan sorprendiendo de manera positiva, lo que nos ha llevado a revisar al alza nuestra previsión para el crecimiento en 2017 de 2,1% a 2,3%”, explica Duce. La previsión de crecimiento para 2018 también mejora en dos puntos porcentuales, de 1,8% a 2%, gracias al consumo, el empleo, un mayor gasto público y mayor inversión empresarial. No se espera que los riesgos políticos puedan hacer descarrilar el buen panorama económico. Alemania crecerá un 2,1% en 2018; Francia, un 2%; España, un 2,5%, e Italia, un 1,2%.
“La baja inflación brinda a la Reserva Federal la oportunidad de normalizar su política monetaria de una manera pausada y gradual”, explica Duce, que apunta que “esperamos tres subidas de tipos hasta diciembre de 2018, empezando con una primera en diciembre de 2017”.
Estrategia de inversión
En este contexto, Diego Jiménez-Albarracín, responsable de Renta Variable del Centro de Inversiones de Deutsche Bank, cree que “el incremento de la inflación y la normalización gradual de la política monetaria deberán impulsar las rentabilidades” de los bonos soberanos a 10 años.
El crecimiento global, la baja probabilidad de una recesión y los «robustos» resultados de las empresas resulten en una compresión de los diferenciales de crédito corporativos. En cuanto a los bonos de alto rendimiento (‘High Yield’), los europeos tienen menos atractivo que los estadounidenses dado que las valoraciones son menos favorables en Europa.
En divisas, “consideramos que en 2018 la fortaleza inicial del dólar estadounidense se moderará hacia el cierre del año». «La volatilidad del entorno político en EEUU y un crecimiento por encima de lo esperado en Europa y Japón han mantenido una presión negativa sobre el dólar”, apunta Jiménez-Albarracín. Los diferenciales de crecimiento y la expectativa de que la reforma fiscal en EEUU finalmente se apruebe apoyen la fortaleza del dólar en los próximos meses, con una cotización más cerca de los 1,15 dólares por euro.
El banco alemán ha revisado al alza sus previsiones para la renta variable en los principales mercados desarrollados. “El avance de la economía mundial, la política monetaria todavía acomodaticia de los bancos centrales y el efecto positivo de la reforma fiscal en EEUU deberán impulsar los beneficios corporativos”, señala Jiménez-Albarracín. Los analistas de la entidad ven mayor atractivo en la renta variable europea por las bajas valoraciones y los bajos riesgos políticos, mientras que los índices en EEUU apenas superarían los niveles récord de 2017.
En cuanto a la renta variable en países emergentes, se anticipan beneficios próximos al 15% en 2018 como resultado de las reformas económicas y de crecimiento impulsadas en algunos de estos mercados, especialmente en Asia. “Nuestra previsión es que la renta variable en países emergentes tenga un mejor rendimiento que la de los mercados desarrollados en los próximos 12 meses, pero será clave ser selectivo en la aproximación a estos índices”, explica Jiménez-Albarracín.
“Esperamos que los precios del petróleo se mantengan en su rango actual de 50-55 dólares. La fuerte demanda proveniente de China y nuestra previsión de que la OPEP mantendrá los recortes de producción a lo largo de 2018 deberán apoyar al mercado”, asegura Jiménez-Albarracín. En cuanto al precio del oro, Deutsche Bank revisa a la baja su objetivo a 12 meses (1.230 dólares frente a 1.300), debido a la fortaleza del dólar y el crecimiento de la economía mundial.
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