Delitos de odio

28/11/2017

Josep M. Orta.

El ministerio del Interior promueve una campaña para la “lucha contra los delitos de odio para la situación en Catalunya: protección de las víctimas” y da un teléfono de contacto (915372699) y un correo: [email protected].

Es posible que en alguna web se haya producido algún comentario improcedente respecto a España, en cualquier caso estas situaciones son excepcionales y no van con el carácter catalán.

Lo que si es palpable cada día -y en este caso el Ministerio del Interior y la fiscalía le espera un ingente trabajo- las manifestaciones de catalanofobia que se producen en muchos niveles públicos y sin el más mínimo escrúpulo. No hace falta dar nombres pero basta seguir las tertulias matutinas de la mayoría de televisiones o cadenas radiofónicas, los titulares y comentarios que se publican en los periódicos nacionales, por no citar la ya popular “a por ellos” con la que despidieron a los policías que venían destinados a Catalunya o el “que nos dejen actuar” que gritaron un grupo policial en Pineda.

También algunos políticos podrían verse afectados por estas denuncias. Como el ministro de Asuntos Exteriores que hizo el ridículo en una entrevista de la BBC asegurando que las imágenes de las cargas policiales grabadas por esta cadena el día del referéndum eran falsas o las afirmaciones del mismo ministro a la francesa CNNews en las que aseguró ante la incredulidad del entrevistador que en las escuelas catalanas no se enseña el castellano. O las irónicas frases que el ministro del Interior dedicó a los heridos por las cargas policiales el 1 de octubre, por no hablar de otras intervenciones de algunos portavoces en el Congreso de los Diputados.

Si esto lo hacen los ministros por qué no lo van hacer los dirigentes populares o de Ciudadanos. Hablan de adoctrinamiento en las escuelas pero son incapaces de concretar estas acusaciones y cuando lo hacen los papeles que enseñan no se corresponden con la realidad, por no hablar de su lucha contra el sistema de normalización lingüística que desde años es el caballo de batalla de ciudadanos con más éxito mediático que escolar.

Sólo son unos ejemplos, como la insistencia de García Albiol (comentarios racistas aparte) en los problemas que tiene para hablar en castellano, sabiendo que miente por qué fue alcalde de Badalona, una ciudad en la que el uso del catalán no es precisamente mayoritario, como no lo es en Barcelona sin que por ello exista el más mínimo problema.

A partir de estas actuaciones es normal que muchos ciudadanos tengan una imagen esteorotipada de lo que sucede en Catalunya, donde al violencia la han protagonizado grupos de extrema derecha españolista. Ante esta situación no es de extrañar que se extienda una imagen de catalanofobia en muchos españoles y es de esperar que el Ministerio del Interior -bien por denuncias, bien actuando de oficio- las corrija como parece invitar su campaña.

¿Te ha parecido interesante?

(+4 puntos, 4 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.