Este incremento de 8.000 en el número de inmuebles pendientes de comprador en el primer trimestre del año es consecuencia del registro de 34.000 certificados de fin de obra, frente a las 26.000 viviendas vendidas.
En un comunicado hecho público conocerse la caída del 13,8 % de de las viviendas iniciadas durante el primer trimestre, según datos del Ministerio de Fomento, el G-14 afirma que «la actividad inmobiliaria sigue marcando mínimos históricos». Según esta organización, la reducción de las compaventas en los últimos meses es «intensa», una vez diluido el «efecto deducción», y constata un «recrudecimiento» de las condiciones financieras.