El problema no son las leyes, son los jueces

30/04/2018

Josep M. Orta.

La judicatura últimamente tiene un extraño protagonismo. La sentencia sobre “la manada” ha llenado las calles españolas para mostrar su desacuerdo. El juicio a los jóvenes de Alsasua por una pelea de bar ha escandalizado a muchos y la utilización de las leyes que hacen algunos jueces en el proceso a Catalunya ha hecho ruborizar a no pocos constitucionalistas y ha soliviantado a muchos catalanes.

Tras la sentencia de Navarra miles de personas han ocupado las calles y el ministro Catalá, consciente de que son muchos votos los que están en juego, ya no ha dicho aquello que las decisiones de los tribunales se acatan, gusten más o menos si no que ha hablado de revisar la ley.

El problema no parece que sean las leyes (algunas sí, que están recurridas al Tribunal Constitucional como la ley mordaza, pero como la sentencia previsiblemente será desfavorable al Gobierno, no hay prisa en abordarla) si no la forma con que las aplican. La credibilidad que muchos dan a los informes que reciben de la policía judicial algunas veces es más que cuestionable….

Seguro que en la judicatura hay jueces que hacen su trabajo con gran profesionalidad, pero a otros les persigue su procedencia política y su actuación a muchos nos parece más que sesgada- Y quizás no es casualidad que los casos más espinosos vayan a parar a determinados juzgados o que los denunciantes esperen a que determinados magistrados estén de guardia.

Son muchos los que piensan que la justicia no es tan ciega como aseguran, no son menos los que dudan de la separación de poderes y quizás son demasiados los que han perdido la fe en la justicia con razón o sin ella.

Uno de los objetivos de la justicia es la ejemplaridad y para que está se de sus actuaciones han de ser comprensibles para el común de los mortales. Quizás estos temas estrella que actualmente conmocionan a la opinión pública podría servir para plantearse seriamente la situación de la judicatura y si realmente este mundo para muchos oscuro es el adecuado para un estado que se dice democrático. Pero dudo que los políticos estén por la labor.

¿Te ha parecido interesante?

(+5 puntos, 5 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.