El regreso más cosmopolita de NIMÚ

08/05/2018

Carmela Díaz.

Mi primera vez en el nuevo niMÚ (frecuenté su establecimiento del hotel Adler) ha sido tan satisfactoria como en su antiguo emplazamiento. niMÚ ha reabierto sus puertas en la calle Barquillo, con una carta renovada que mantiene sus raíces gastronómicas, aunque en un ambiente completamente diferente: deja atrás su aire elegante, regio y vintage para mimetizarse con el espíritu imperante en la zona. La decoración ahora es más informal, con un toque de vanguardia.

niMÚ Barquillo, su nueva denominación, ofrece una cocina de mercado, mediterránea e imaginativa con dos opciones para el comensal: a la carta en el salón y un picoteo de calidad para la barra basadas siempre en una cocina de mercado, pero equilibrada y viajera. El chef Héctor Arias -con doce años de experiencia en los fogones del hotel Adler y posteriormente en niMÚ Bistró- ha renovado la carta del restaurante, pero respetando el buen producto que caracteriza a este restaurante, nuestra base mediterránea y el cuidado de las presentaciones. Además, se suman a los platos clásicos referencias asiáticas y caribeñas. La sala está dirigida por Yolanda Iglesias, procedente del hotel Ritz y posteriormente del Hospes, quien coordina con profesionalidad, amabilidad y simpatía el servicio del restaurante.

Entre las opciones para compartir de la nueva carta de la sala se puede escoger el indispensable plato de jamón cortado a cuchillo, tortilla de alcachofas confitadas, cecina de León, boquerones en vinagre con pico de gallo, ensaladilla rusa con gambas, huevos rotos, tacos de atún macerados con virutas de foie, cazón en adobo con ajo negro, patatas bravas de la casa o un excelente tartar de tomate con granada y guacamole. Por supuesto se mantienen los aclamados niguiris con huevo frito de codorniz y trufa a los que casi superan los nuevos de gambas al ajillo que se terminan en la mesa rociados con aceite caliente (no dejéis de probarlos).

El restaurante mantiene platos de la anterior carta como el tartar de atún picante, el pez mantequilla con alga wakame (muy bueno), los chipirones en su tinta y ofrece una interesante una novedad entre los pescados: un bocata de calamares de potera con pan de cristal. En las carnes no falta el steak tartar, carrillera con puré de patata trufado, el chuletón del norte, las albóndigas, unos buenos callos a la madrileña y un excelente solomillo que sirven con patatas y huevo frito (todo un acierto porque queda un plato redondo). Si sois golosos merece la pena probar estos dos postres: el tiramisú (servido en maceta) es uno de los más ricos de Madrid y la crema de mascarpone caramelizada con frambuesa es otro imprescindible.

La bodega dispone de una carta de vinos de diferentes denominaciones de origen, donde se encuentran una selección de vinos tintos y blancos de la Rioja, Ribera del Duero, Madrid, El Bierzo, Tierras de León, Toro, Priorat, Castilla y León, Alicante, Monsant, Rias Baixas, Rueda, Ribeiro o Somontano, entre otros, con un apartado especial para cavas y champanes franceses.

  • El detalle solidario. niMÚ colabora con la Fundación Raíces a través de su proyecto Cocina Conciencia que tiene como objetivo la inserción de jóvenes en riesgo de exclusión social por la ausencia de referentes adultos o familiares. Cocina Conciencia es un proyecto que surgió de la inquietud y solidaridad de algunos profesionales vinculados al sector de la gastronomía en Madrid y Barcelona, al que se han adherido bastantes restaurantes de toda España, entre ellos algunos de los más laureados con estrellas Michelin. Todos estos restaurantes ofrecen formación y un puesto de trabajo a estos jóvenes.

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