El proteccionismo elevará los aranceles al menos medio punto

16/05/2018

Miguel Ángel Valero. Electrónica, electricidad, maquinaria y equipo, y automoción, son los sectores más amenazados, según Euler Hermes.

El informe “¿Juegos comerciales, Disputas comerciales o Guerra comercial?”, elaborado por Euler Hermes, analiza la decisión del Gobierno de EEUUde desenterrar el antiguo proteccionismo para imponer nuevos aranceles a las importaciones. La respuesta de China, que no se ha hecho esperar, ha generado desconfianza por un posible resurgimiento de una guerra comercial.

Más allá del hecho de que a las amenazas iniciales de Estados Unidos les han seguido, generalmente, negociaciones y excepciones, la magnitud de las exportaciones que están en juego y los riesgos para la recuperación económica, parecen buenas razones para tomar en serio la preocupación de los mercados.

El comercio mundial ha tenido un buen desempeño: en volumen, creció un 4,8% en 2017, mientras que se aplicaron 489 medidas proteccionistasmás que en  2016. La aceleración del crecimiento mundial fue lo suficientemente fuerte como para contrarrestar los efectos de las nuevas medidas proteccionistas y empujó a muchos países a volver a abrirse para beneficiarse del impulso sincronizado del crecimiento.

El informe sobre proteccionismo evalúa el impacto de un posible aumento de las tarifas al comercio mundial en 2018 y 2019. Define tres escenarios basados en el aumento de la media del importe de las tarifas de EEUU y diferentes niveles de respuesta por parte de los principales socios comerciales:

1.-Escenario más probable: medio punto de aumento del importe de los aranceles. Primero, el escenario base, “Juegos comerciales”, corresponde a una subida suave de la tarifa media, de medio punto desde el 3,5% actual para EEUU, con respuestas poco significativas. Éste es el punto de partida, después de los anuncios del Gobierno estadounidense, y el escenario que los expertos de Euler Hermes consideranmás probable.

Este escenario “Juegos comerciales” representa 30.000 millones de dólares anuales de pérdidas de exportaciones para EEUU y China (en conjunto), menos del 0,1% del comercio mundial de bienes y servicios.

Para EEUU, el impacto esperado en el crecimiento, la inflación y el comercio son asumibles (+/- una décima), así como en las insolvencias empresariales (menos de un punto), pero el doble déficit podría aumentar: 0,6 puntos el  comercial, y 1,1 puntos el fiscal.

Electrónica, electricidad, maquinaria y equipo, y automoción, son las industrias más amenazadas, basándonos en el análisis de los principales contribuyentes al déficit comercial de Estados Unidos.  Partiendo de una base bilateral, las importaciones de electrónica, electricidad y textil de China, son las principales aportadoras al déficit comercial y se corresponden con la lista de productos en el punto de mira: maquinaria eléctrica e industrial, equipos ópticos, vehículos (ferroviarios y aeronaves), química (incluida la farmacéutica) y metales (acero y aluminio, principalmente).

En cambio, para controlar posibles represalias de China, la agroalimentación (sector en el que las tarifas se han incrementado en 3.000 millones de euros) es la industria que registra mayor déficit. Las recientes medidas tomadas por China están enfocadas a aeronaves, coches y productos químicos y de agroalimentación (especialmente los granos de soja, cereales y carne de vacuno). Además de China, México, Alemania, Japón y Canadá son los principales contribuyentes a los déficits comerciales de EEUU en los sectores de automoción, maquinaria y equipo, electricidad y equipos electrónicos.

2.-Disputas comerciales. El segundo escenario, que es poco probable, supone un incremento de las tarifas de importación de 2,5 puntos para EEUU y el resto del mundo, lo que las encarecería hasta el 6% en EEEUU y el 8% en el mundo (por una respuesta contundente del resto de países).

3.-El escenario de “Guerra comercial” (muy improbable) contempla una subida mundial de las tarifas de 8,5 puntos, hasta el 12% en EEUU y 14% en el mundo. La versión bilateral de este escenario significaría una tarifa del 45% en todos los productos de importación de China. Esta situación no se ha dado desde mediados de los años 60 del pasado siglo.

“Otras formas de proteccionismo (financiero, regulatorio, de datos, monetario, medioambiental, sanitario, de seguridad y de propiedad intelectual) podrían ser incluso más disruptivas. En el caso de los riesgos financieros, los controles de capital y la manipulación de divisas, deberían vigilarse de cerca a medida que aumentan las tensiones entre EEUU y China”, comenta Alexis Garatti, responsable de Investigación Macroeconómica de Euler Hermes.

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