La apertura de los sectores de la banca y los seguros ayudará a optimizar la asignación de los recursos financieros, de manera que puedan servir mejor a la economía real, proclama Chen Wenhui, vicepresidente de la Comisión Reguladora de la Banca y los Seguros de China. Esta Comisión ha fusionado en un solo organismo a los supervisores de banca y de seguros del país asiático.
En el Foro Global de Finanzas de Tinsghua, celebrado hace unas semanas en Pekín con el significativo lema de «Reforma, apertura y estabilidad financieras en la nueva era», Chen Wenhui subraya que la inversión extranjera ha ayudado al desarrollo de los sectores de la banca y los seguros de China, especialmente en gobierno corporativo y en gestión de riesgos.
China tiene un amplio margen para una mayor apertura de sus mercados financieros y asegurador. En 2017, los activos de los bancos de capital extranjero que operan en China representaban apenas el 1,32% del total, reconoce el presidente de la Comisión.
Este organismo está acelerando los trabajos para reducir al mínimo las restricciones a la inversión extranjera y para ampliar las actividades autorizadas a los bancos de capital foráneo.
Chen Wenhui matiza que para abrir más los mercados, China debe mejorar sus mecanismos de control de riesgos y también su marco normativo. Y avisa que el supervisor mantendrá una postura firme contra cualquier irregularidad o incumplimiento de las normas por parte de un banco o de una aseguradora, con independencia de quiénes sean sus accionistas.
En el Foro, Zhu Min, que fue subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional, subraya que la apertura del sector financiero y asegurador es una necesidad para China, porque promoverá una reforma de las instituciones, una mayor competencia que elevará la eficiencia de éstas, y una mejora de la gestión de los riesgos. Y porque «un sistema moderno de supervisión y regulación solo se puede establecer con un mercado abierto», concluye este experto.
España, posición irrelevante
Pero las proclamas sobre una mayor apertura de los mercados financiero y asegurador en China chocan con la tozuda realidad, al menos para las instituciones españolas. El BBVA, que llegó a ser un accionista muy destacado del Citic, finalmente tiró la toalla ante la evidencia de que se le impedía asumir un papel más activo en la gestión de esta entidad. El Santander, que cuenta con una alianza con el Banco de Shanghai desde diciembre de 2014 y con acuerdos en financiación del consumo y en banca mayorista, reconoce abiertamente que «nuestra presencia en Asia y en China no es tan significativa como en otras partes del mundo».
En enero de 2015, Mapfre inicia los trámites para lograr la autorización para una compañía de venta online y en dispositivos móviles de seguros de Autos en Shandong, una provincia china con tamaño y población similar a Alemania, que es la tercera con el PIB per capita más alto del país, la segunda en número de internautas, y la cuarta en volumen de primas, además de contar con un parque de 15 millones de vehículos.
Antonio Huertas, presidente de la aseguradora, afirmaba entonces que se trataba de una prelicencia, y que la definitiva tardaría entre 12 meses y año y medio. La realidad es que el trámite se encuentra atrapado en el intrincado laberinto burocrático de China desde hace 3 años y medio, lo que ha obligado a Mapfre a mantener bajo mínimos el equipo destinado a este país y a no realizar nuevas inversiones.
En febrero de 2015, Mapfre y Admiral Group, la aseguradora británica que opera en España con las marcas Balumba y Qualitas y con Rastreator (que cuenta con una participación del grupo español), anunciaron la creación de Preminem, una sociedad al 50% para el desarrollo de comparadores de seguros en los mercados donde esta figura no esté consolidada.
El primer destino de Preminen fue China, pero como Mapfre, el retraso en conseguir el ‘nihil obstat’ de las autoridades chinas ha hecho que el equipo que encabeza Elena Betés se centre en otros mercados, como México.
Ninguna de las entidades espera un movimiento de las autoridades chinas al menos hasta bien entrado el año que viene.
La impresión que tienen los gestores de proyectos en China de entidades financieras y aseguradoras españolas es que sus autoridades están retrasando esas autorizaciones para dar tiempo a las compañías locales a prepararse ante el incremento de la competencia. Tanto la venta online y por dispositivos móviles como los comparadores de seguros no están desarrollados en China, y el Gobierno frena la entrada de competidores foráneos para proteger el mercado, olvidando sus proclamas de apertura.
La regulación hace caer el 7,8% el seguro en China
Pero un dato llama la atención: los ingresos por primas de seguros en China cayeron hasta abril el 7,8%, respecto a los cuatro primeros meses de 2017: 1,7 billones de yuanes (260.000 millones de dólares), según las estadísticas oficiales de la Comisión Reguladora de la Banca y los Seguros de China. El fuerte descenso se atribuye a la intensificación de las regulaciones por parte de las autoridades para hacer frente a los riesgos financieros y para frenar los escándalos de la etapa anterior.
Los ingresos de las compañías de seguros de bienes aumentaron un 16,1%, pero los de Vida cayeron un 13,6%. En cambio, la recaudación ingresos por primas de las aseguradoras que operan exclusivamente en Internet aumentó un 85%, hasta llegar a los 4.500 millones de yuanes.
El total de activos de la industria de los seguros se situó al terminar abril en 17,3 billones de yuanes, lo que representa un aumento del 3,6 por ciento con respecto al cierre de 2017.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.