Las compañías de seguros mostraron durante el periodo de crisis un mejor desempeño que la banca, llegando a reducir muy significativamente su brecha en tamaño, solvencia y rentabilidad. «Lejos de invertirse, esta tendencia se ha seguido manteniendo a lo largo de los últimos cuatro años de robusto crecimiento que encadena la economía española», señala un análisis de Analistas Financieros Internacionales (AFI).
Con la recuperación, seguros continúa ganando terreno a la banca «aunque a un ritmo más suave». Los activos que manejan los bancos que operan en España ya sólo son ocho veces los que integran el agregado de los balances individuales de las compañías de seguros (fueron hasta trece veces hace diez años). Los fondos propios sólo lo son cinco veces (antes siete) y el empleo directo lo es cuatro veces (cuando antes se acercaba a seis).
Los algo más de 4.500 millones de euros de excedente que logra el sector seguros por sus negocios en España contrasta con los casi 4.000 millones de pérdidas de la banca. «Depurando la cifras del extraordinario efecto negativo de las pérdidas de Banco Popular, el excedente de la banca sería de unos 12.500 millones, lo que no llega a ser tres veces el del sector seguros. En el periodo de análisis 2007-17 se situaba en unas cinco veces», añade el informe de AFI.
A pesar de la mejora de la la rentabilidad de la banca por su negocio doméstico, actualmente en torno al 5,9%,no solo está lejos de superar siquiera su coste de capital, sino que lo está más aún de alcanzar la referencia del 11% de las entidades individuales de seguros que operan en España. Aunque el informe de AFI precisa que «cabe esperar una mayor convergencia a medio plazo».
El seguro reduce distancias con la banca «en un año en el que la economía española encadena su cuarto periodo anual de crecimiento robusto, y en el que ambos sectores operan ya en un contexto de mucha mayor normalidad, aunque expuestos todavía a un escenario largo en el tiempo de bajos tipos de interés», subraya el análisis de AFI.
Un año más, en 2017, el balance agregado de las compañias de seguros mantiene su senda ascendente y alcanza ya un crecimiento del 41% frente al año 2007, el previo a la crisis. Por otra parte, aunque la caída del balance agregado de los bancos se frena por primera vez en los últimos años, su tamaño sigue siendo hoy un 10% inferior al de hace una década (un 25% inferior frente a su máximo de 2012). Los activos de los bancos con negocio en España son en 2017 unas ocho veces los de las compañías de seguros.
En fondos propios, seguros crece más del doble que la banca: 85% frente a 40%. «Aunque en los dos casos ha estado propiciado por el endurecimiento de los requisitos de capital durante la reciente crisis, en seguros el aumento de fondos propios se ha sustanciado a partir de la obtención de resultados robustos. En cambio, en el caso de la banca se ha producido vía fuertes inyecciones de capital, tanto privado como fundamentalmente público. Los fondos propios de la banca en 2017 escalan unas cinco veces los de las compañías de seguros», señala el informe de AFI.
En beneficios, destaca la gran estabilidad en el negocio de seguros (por encima de los 4.000 millones de euros en media), tanto más si se tiene en cuenta que la abultada cifra del 2007, el punto de partida, fue anómala. «En la banca, el fuerte deterioro y la volatilidad de los resultados durante este periodo es el fenómeno destacable», pese a que el comportamiento de 2016 y 2017 que se muestra está depurado del impacto de las pérdidas del Banco Popular. Sin esta corrección, los resultados de la banca realmente arrojarían pérdidas por un importe cercano a 4.000 millones de euros en 2017. Pérdidas que también arroja el acumulado de los últimos diez años. La banca genera ahora un excedente que no llega a ser tres veces los del negocio de seguros.
«Como combinación del comportamiento de los resultados y los fondos propios, la rentabilidad ROE ha mostrado en los dos casos un perfil inequívocamente decreciente y, en el caso de la banca, muy volátil. No obstante, siempre ha sido sustancialmente superior en el negocio de seguros, que además ha mantenido durante todo el periodo (con la excepción puntual de 2015) la referencia de los dos dígitos. En 2017, incluso depurando las pérdidas de Banco Popular de los resultados agregados de la banca, ésta estaría generando un ROE (por sus negocios en España) que no llegaría al 6%, prácticamente la mitad de la rentabilidad del 11% que actualmente ofrecen en media las compañías de seguros», subraya el informe de AFI.
La tendencia descendente del empleo directo en ambos sectores es evidente, pero es mucho mas acusada en banca (caída del 31% en el periodo) frente al suave descenso que muestra seguros (caída algo superior al 6%). El saldo actual es un sector bancario con un número de empleados poco más de cuatro veces superior al de seguros.
En términos de peso en el sector financiero, se mantiene una evidente primacía de la banca que, sin embargo, continúa estrechándose. Ahora ya de forma más moderada.
En términos de tamaño del balance agregado se ha pasado de una ratio de trece veces a una de ocho. En fondos propios, de 7 a 5. En resultado, de 5 a menos de 3. Y en empleo, de 5,5 a poco más de 4.
«Dado el patrón de comportamiento de ambos sectores, y teniendo en cuenta los escenarios macroeconómico y de tipos de interés, es improbable que a corto plazo se produzcan cambios sustanciales a los señalados en su evolución relativa reciente. Sí cabe esperar, no obstante, que el punto de inflexión que se advierte en el negocio bancario derive en una mayor convergencia futura con la evolución que define el sector seguros», concluye el estudio de AFI.
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