Desperdicio de talento: el 52% de los profesionales mayores de 55 años son descartados de forma automática

12/06/2018

Miguel Ángel Valero.

Por décimo año consecutivo, la Fundación Adecco presenta el informe #TuEdadEsUnTesoro que, en esta ocasión, se ha centrado en los desempleados mayores de 55 años, por encontrar estos grandes obstáculos para acceder a un empleo. Este trabajo basa sus conclusiones en una encuesta, confidencial y anónima, a 800 profesionales de Recursos Humanos, así como en un análisis de los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Este análisis permite detectar que existe un grupo que ha visto reducir sus desempleados en una proporción muy inferior a la media: los mayores de 55 años. En el primer trimestre se han contabilizado 553.300, apenas un 1,2% menos que en el mismo periodo de 2017, cuando el paro total ha disminuido el 10,8%.

La consecuencia es que los mayores de 55 años tienen un peso cada vez mayor sobre el total de desempleados, representando en la actualidad el 14,6%, frente al 8,5% de 2012.

Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, resalta “la cronificación de su desempleo: encuentran grandes dificultades para colocarse o reengancharse al mercado laboral, con lo que no consiguen abandonar las listas del paro”. “Esto conduce, en muchos casos, al trabajo en la economía sumergida, dejando a estos profesionales desprotegidos y expuestos a la precariedad y exclusión”, recalca.

El dato es alarmante: 7 de cada 10 desempleados mayores de 55 años es parado de larga duración, frente al 50% general.

Como no lo es menos éste: a pesar de que la tendencia es a evaluar a los candidatos según criterios cualitativos, que nada tienen que ver con datos sociodemográficos, un 26% de las ofertas de trabajo sigue incluyendo el factor edad. Esta práctica se origina ante la dificultad que encuentran los reclutadores a la hora de acreditar y certificar aquellas cualidades menos tangibles, lo que provoca que la valoración de otros aspectos más cuantificables, como la edad, cobren un mayor protagonismo.

Los mayores de 45 años siguen siendo los más perjudicados en el reparto de ofertas de empleo. Sólo un 2,3% de las ofertas se dirige a estos profesionales, porcentaje que, en el caso de los mayores de 55 años, baja aún más.

Francisco Mesonero comenta que “es alarmante que siga incluyéndose el factor edad en las ofertas de trabajo, no sólo por la discriminación que conlleva, sino por una cuestión de competitividad”. “En ningún caso la edad garantiza la adecuación del candidato al puesto de trabajo y, además, desechar a un profesional por tener más de 45 ó 50 años es renunciar a la diversidad de valores que un senior puede aportar, como la experiencia o la madurez. Evaluar los currículos por competencias, olvidando cualquier etiqueta, puede resultar más complejo de entrada, pero mucho más efectivo en el largo plazo”, añade.

El 52% de los reclutadores de empleo admite descartar los currículos de los profesionales mayores de 55 años. Un 65% opina que el profesional senior no encajará porque la mayoría de la plantilla es joven y un compañero mayor de 55 años puede “desentonar” en los equipos.

Un 18% presupone que el profesional mayor exigirá un salario más elevado, debido a su experiencia, y que tendrá menos flexibilidad de horario, debido a las responsabilidades familiares, con lo que ni tan siquiera le tiene en cuenta en el proceso de selección.

Y un 17% cree que los profesionales senior tienen competencias obsoletas, particularmente en el plano digital, y ello les conduce directamente al descarte.

Estos prejuicios se reflejan en la contratación: 7 de cada 10 reclutadores no ha seleccionado a un profesional mayor de 55 años, para incorporarlo a un equipo de trabajo, durante el último año.

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando…