El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibirá este miércoles en la Moncloa a los máximos líderes empresariales y sindicales. Al encuentro, el primero desde la llegada al poder de Sánchez, acudirá también la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, quien recientemente ha enfriado la posibilidad de derogar la reforma laboral del PP.
Sánchez y Valerio recibirán a los líderes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi, y de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, en una primera toma de contacto.
Sobre la mesa el nuevo presidente y la ministra socialistas expondrán a los agentes sociales sus planes relativos al sistema público de pensiones, y sobre todo, relativos a la normativa laboral.
En relación a las pensiones, el nuevo Gobierno socialista se ha mostrado a favor de propiciar un gran acuerdo en el seno de la comisión del Pacto de Toledo. Precisamente en este ámbito los grupos parlamentarios han llegado hoy a un acuerdo, relativo a subir las pensiones con el IPC o incluso por encima en años de crecimiento.
En lo relativo a la reglamentación laboral, los socialistas se han mostrado partidarios de mutar algunos aspectos de la reforma laboral, especialmente aquellos que tienen que ver con negociación colectiva, pero han enfriado las expectativas respeto a una posible derogación completa de la normativa aprobada en 2012 por el Gobierno de Rajoy.
“La reforma laboral no se puede derogar alegremente”, destacó recientemente la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, quien no obstante se ha mostrado a favor de “recuperar la negociación colectiva” y luchar contra la precariedad.
Las palabras de Valerio despiertan en los sindicatos la esperanza de que la ministra se proponga devolver parte del poder de negociación de las centrales, debilitado por la nueva normativa laboral.
En concreto, desde las organizaciones sindicales esperan que Sánchez enmiende el cambio operado por los ‘populares’ en la jerarquía de los convenios. Un cambio que permite a los empresarios escapar del control del convenio sectorial, siempre que firmen un pacto de empresa, al prevalecer el valor de este último sobre lo dispuesto en el sector, tras la aprobación de la reforma de 2012.
Así mismo, los sindicatos esperan que Sánchez también retire de manos empresariales otras herramientas, como el descuelgue del convenio o la modificación sustancial de condiciones de trabajo, que permiten el empresario devaluar salarios y derechos cuando las cosas se tuercen.
Además, Pedro Sánchez recibirá de primera mano noticias sobre la evolución del pacto salarial que ultiman empresarios y sindicatos, y que podría significar una subida salarial de hasta el 3% en 2018, y la subida gradual de un salario mínimo por convenio hasta los 1.000 euros en 2020.
El fraude de los temporales
Por otro lado, los socialistas afirman también su intención de embridar el gran problema que, junto al paro, caracteriza el mercado laboral español, como es la alta temporalidad. Con una tasa cercana al 27%, el alto número de eventuales desentona en el seno de la Unión Europea (UE), y provoca diversos perjuicios sobre la competitividad de las empresas, el gasto del Estado, entre otros, que los socialistas dicen que quieren atajar.
Para ello cuentan con numerosos informes, entre ellos de la Unión Europea, que ponen de manifiesto que el problema de la temporalidad en España tiene poco que ver con el carácter estacional de parte de su actividad económica, como es el turismo; sino que por el contrario, constituye un lastre que afecta también a actividades sin ese componente estacional.
Y que este problema de la temporalidad arranca precisamente en una reforma laboral, aprobada en 1984, por un Gobierno socialista, que abrió el grifo para la expansión de esta lacra.
Un as en la manga sindical
Por eso, los sindicatos no se conforman en este sentido con volver a la situación anterior a 2012; sino que abogan por “derogar por elevación” la reforma laboral del PP, e instaurar otras normas que sieguen de raíz el abuso de la contratación eventual, muy elevada también en períodos de bonanza – incluso más –.
Así, el lider de CCOO, Unai Sordo, ha abogado por modelar una nueva normativa laboral, que impida el abuso de contratos temporales, e impida a las empresas escapar al poder de negociación colectivo de los sindicatos, con la firma de convenios de empresa.
En este sentido, Sordo pretende allanar el camino a una reforma pactada con los empresarios del mercado laboral, al afirmar que CEOE está en contra de alguno de los artículos de la reforma laboral de 2012, aunque se hable poco de ello.
Una posibilidad la de un cambio de normativa negociado, que si bien difícil, gusta sin duda a a los socialistas, que verían así allanado el paso de contrarreforma por el Congreso, donde Sánchez cuenta tan solo con 84 diputados.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.