La economía circular demandará competencias digitales y aprendizaje constante

15/06/2018

Adoración Delgado. La economía circular generará más de dos millones de empleos en España.

Pilar Llácer

Pilar Llácer

La economía verde o circular se basa en la capacidad de reutilizar y de reciclar, muy diferente al concepto de usar y tirar de la economía capitalista, más centrada en el consumo. Con ella se promueve un consumo colaborativo, que pone el foco en el reciclaje, en la cadena de consumo.

Este nuevo modelo económico que ya ha comenzado a funcionar abrirá nuevas oportunidades laborales y transformará los empleos actuales tal y como ahora los conocemos. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en los próximos 20 años se generarán más de 2 millones de oportunidades de empleo en España vinculadas a la economía verde.

Hay que estar muy atentos a cuáles serán esas oportunidades, explica Pilar Llácer, porque afectarán a prácticamente todos los sectores, tanto los tradicionales como los relacionados con la energía, la salud, el medio ambiente, la alimentación o el turismo. Por ejemplo, si cambia el clima -explica la responsable de carreras profesionales de EAB Business School- quizá haya zonas que se conviertan en destinos turísticos gracias a ese cambio climático a pesar de que no hayan sido tradicionalmente atractivas para el turismo. En automoción, por ejemplo, los coches eléctricos y autónomos pueden abrirse nuevas posibilidades. “Si ya no tengo que conducir, se genera un nuevo ocio para pasar ese rato en el coche”, señala Llácer.

En España, explica Pilar Llácer, tenemos dos ejemplos que pueden ilustrar este tipo de economía: Wallapop y Blablacar. En el caso de Wallapop, no se tira lo que no se usa, se le da una segunda oportunidad y además se gana dinero con ello. En Blablacar, si se va a hacer un trayecto con el coche vacío, se ofrece para que otras personas también lo utilicen.

Además, todo el mundo necesitará competencias digitales. Incluso profesiones como los camareros tienen que saber manejar las apps de sus negocios porque los clientes se lo van a demandar.

Vivimos en un entorno muy volátil, que cambia constantemente y eso va a marcar el mercado laboral, destaca Pilar Llácer. Se necesita un aprendizaje constante, estar atentos a nuestro entorno y comprender que nuestras funciones pueden cambiar.

Educación, Empleo y Economía

La transición hacia la economía verde exigirá cambios. “Las medidas que deberían adoptarse están vinculadas a lo que yo llamo ‘las tres E’ y que son por el siguiente orden: Educación, Empleo y Economía. Si conseguimos unir las tres, conseguiremos tener personas muy bien formadas, muy conscientes del impacto, generaremos empleo y tendremos una economía más eficaz”, sostiene Llácer.

En su opinión, todas las etapas educativas deberán aplicar cambios que se abran a las nuevas oportunidades del mercado. “Las nuevas generaciones, nosotros mismos –explica-, ya no vamos a tener un título tradicional sino que vamos a tener que estar constantemente aprendiendo, porque el impacto de la tecnología y del cambio climático nos va a hacer que trabajemos en profesiones que en estos momentos probablemente no existan todavía”.

Esta economía circular ya no se basa en el consumo, en el usar y tirar, ahora se trata de reciclar. La educación en todas las etapas debe tener en cuenta esa transversalidad hacia la economía circular. Esto lleva a la segunda ‘E’, el empleo, porque con esa formación adquirida seremos capaces de generar nuestras propias profesiones desde el emprendimiento. Y todo esto termina impactando en la tercera ‘E’, la economía global.

La economía verde influye también en los conocimientos y las actitudes. Viene una generación, subraya Pilar Llácer, que cuando se vincula a una empresa valora mucho lo que ésta haga a nivel social y medioambiental. Las empresas ya están viendo que los nuevos profesionales les preguntan por sus acciones en Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y lo tienen en cuenta.

En cuanto a los conocimientos, los planes de estudios ya están cambiando y están recogiendo esos nuevos principios. “En EAE Business School, explica la responsable de carreras profesionales, hemos implantado el concepto Minor, en el que además de los conocimientos fundamentales atendemos también las nuevas demandas de las empresas, como la ciberseguridad, el big data o la RSC. Ahora se incluyen en cualquier programa, porque abren campos de conocimiento y permitirán adaptarse mejor a las nuevas demandas del mercado laboral”.

Empresas, Gobiernos y ciudadanos frente a la economía circular

Respecto a las empresas, no todas se enfrentan de igual manera al reto de la economía circular, pero sí comienzan a ver su impacto. Las empresas cotizadas han adoptado los principios del Buen Gobierno Corporativo de forma obligatoria, por ello publican las memorias de RSC. Además, todas sus acciones relacionadas con el medio ambiente influyen también en su reputación, en su imagen de marca. En el resto de empresas los valores corporativos se están adaptando a los compromisos de la economía circular poco a poco, en parte porque necesitan atraer a ese talento joven más involucrado en esos valores.

Los Gobiernos también están asumiendo estos nuevos valores, porque no es un tema menor, subraya Pilar Llácer, quien destaca que la llegada al poder de Donald Trump ha impactado mucho en las políticas de medio ambiente. Es algo que se tiene en la agenda, pero que no se ve todavía como un tema a corto plazo. Lo que hará que esto cambie son las nuevas generaciones, puntualiza, que van a exigir ese cambio.

Respecto al ciudadano, las redes sociales tienen gran impacto, pero estos temas tienen que estar apoyados por los Gobiernos, opina Llácer. Al ciudadano cada vez le impactan más las pequeñas acciones, como por ejemplo que le cobren las bolsas de basura para evitar la contaminación por plásticos.

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