Los objetivos en renovables aceleran los planes de cierre de centrales de carbón, gas y nucleares

01/07/2018

Tania Juanes. Los planes de inversión de todos los agentes presentes en el mercado eléctrico español se centran en renovables. Pero, si bien es necesaria potencia de respaldo, todo apunta a que la infrautilización de algunas plantas crecerá.

España cumplirá, y puede que supere, las metas fijadas por la UE sobre el peso de las energías renovables en generación eléctrica, lo que proyecta en el horizontes más inversiones en ese área de las ahora previstas. Es cierto que esta legislatura es endeble en cuanto a las previsiones de su duración y en los apoyos parlamentarios con los que cuenta el Gobierno, pero el Ministerio de Transición Ecológica está dispuesto a promover medidas, que más adelante serán difíciles de revertir, y a lograr como primer paso el respaldo de los grupos parlamentarios.

La base de partida es el acuerdo logrado por los gobiernos de la Unión Europea y el Parlamento Europeo este junio para fijar un objetivo vinculante de energías renovables del 32% para 2030, que incluye además una cláusula de revisión al alza en 2023. Este tema, que está relacionado con la obligación de reducir la emisiones de CO2 y otros vertidos contaminantes a la atmósfera, está impulsando desde hacer años a las eléctricas a tomar posiciones en especialmente en megavatios eólicos. Pero el proceso se está acelerando.

En este contexto las eléctricas que operan en España -se ha unido Repsol con la compra de activos de Viesgo- están pendientes tanto de el sistema que fijará la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en la adjudicación y retribución de las centrales eólicas y solares, como el camino para el cierre de plantas, y las condiciones de costes de las nucleares. Y también los planes respecto al pool (mercado libre de generación).

En principio tiene previsto relanzar las subastas públicas para lograr más inversiones en renovables, si bien no están decididos ni los plazos ni los emplazamientos se podría tratar de más de 30.000 megavatios.

La capacidad instalada en España descendió por segundo año consecutivo en 2017, finalizando con 104.122 megavatios instalados, un 0,5% menos que en 2016 (descenso debido en primer lugar al cierre definitivo de la central nuclear de Garoña). Del conjunto de la potencia instalada, el 46,3% correspondía a instalaciones de energía renovable y 53,7% a tecnologías clásicas. En cuanto a la generación, las renovables, por el notable descenso de la hidráulica (un 49,1%  respecto al año anterior), redujeron su cuota en el conjunto peninsular al 33,7% frente al 40,3% en 2016). La caída se reemplazó con una mayor aportación de otras tecnologías, especialmente de ciclos combinados y de carbón

Este retrato del sector eléctrico muestra que el peso de las renovables ya es relevante, y también que cuenta con potencia de base de respaldo para las etapas en las que la eólica y la hidráulica no responden al 100%. Si bien un porcentaje elevado de las centrales de apoyo están infrautilizadas, es decir, sobran instalaciones.

Esta pasada semana, Naturgy, antigua Gas Natural Fenosa, anunció una decisión que puede obligar a otras eléctricas a seguir en una muy línea similar. La empresa que preside Francisco Reynés ajustará el valor de centrales de carbón, gas y nucleares al valor real  que marca el mercado. La revisión a la baja es de un 46% y asciende a unos 4.900 millones de euros, y llevará a pérdidas contable a la empresa en 2018.

 

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.