Competencia interna y cambio de liderazgo en el PP

12/07/2018

César Vacchiano.

Las elecciones primarias convocadas para dirimir un nuevo liderazgo en el PP, entre seis candidatos en competencia directa, han concluido con tres descartes castigados por un “aparato” dirigido a distancia por los tres supervivientes del proceso. Han cobrado relevancia los enclaves territoriales y sus barones influyentes.

Los perdedores han podido constatar que, pese al esfuerzo de relacionarse, el partido no es una estructura abierta para escuchar propuestas y decidir contenidos. La fidelidad exigida desde la organización y el extinto poder han jugado decisivamente, poniendo en duda los méritos del único candidato que ha buscado el apoyo con ideas de renovación.

Pero lo ocurrido en las primarias abre una incertidumbre que se plantea como riesgo de división interna y representa en la práctica una oportunidad real para dicha renovación. Los datos son:

  • SSS ha ganado con decisiva contribución de Andalucía, tutelada por uno de sus guardias de corps. Es desde Andalucía desde donde se reclama con más énfasis la unidad futura y la convergencia de candidaturas ante el Congreso.
  • PC alcanza con votos personales y escaso apoyo de los lideres regionales la segunda posición, logrando el derecho a presentar sus propuestas y competir en el Congreso.
  • MDC, secretaria general y potencial prescriptora de votos queda en tercer lugar y carece de posición competitiva en la ronda posterior. Supera el 26% de los votos emitidos y sus seguidores tendrán influencia como compromisarios.

En estas circunstancias, los riesgos reales de una ruptura del partido no existen. Ninguno de los potenciales perdedores en el Congreso tendrá la fuerza para reclamar seguidores en una escisión que debilitaría a todos. La cuestión principal, que es objeto de transacción entre los compromisarios de MDC, concierne a la estructura futura del partido y los cargos de representación si se produce el futuro liderazgo de PC.

Porque son precisamente los compromisarios, originalmente fieles a MDC los que van a decidir los resultados del Congreso. No solo por ser el contingente más numeroso (casi 1.100), sino por constituir casi la mitad de los 522 natos en la representación de la estructura de cargos ejercientes. Se trata, por tanto, de llegar al Congreso con la sensación de poder ganar, generando declaraciones previas que sustenten a los candidatos en lidia, cuyos compromisarios directos (casi 1.000 de SSS y unos 600 de PC) no van a cambiar de opinión en la votación final de los 3.184 convocados.

La campaña previa al Congreso tratará de rescatar el apoyo de los lideres territoriales una vez superada la opción de la lista única defendida por SSS. Supone un reto para Núñez Feijoo que es el único relevante, con influencia derivada de su arraigo y seguimiento electoral; sin embargo, va a mantenerse neutral, incluso declarando la libertad de voto de los compromisarios gallegos, a tenor de las propuestas presentadas, pero atribuido por los informadores a PC al concederle menor sintonía con SSS. La ausencia de debate entre los dos candidatos – que se percibe como riesgo de división interna – y la demanda de contenidos o programas, sobre ideología y organización del partido, son elementos clave de una campaña que buscará más declaraciones de los presuntos apoyos de cada candidato.

En esa estrategia ha quedado ya identificada SSS, que se nutre sobre todo de Andalucía, donde su derrota modificaría la estructura de liderazgo territorial casi sin tiempo para las elecciones inmediatas y daría argumentos a Susana Diaz para romper los deseos de Sanchez de retrasos sine die. Cambios notables en Valencia, País Vasco, Cataluña, Baleares y Canarias estarían vinculados al triunfo de PC y van a ser decisivos en las consideraciones previas de los compromisarios de MDC.

Porque en ellos esta la decisión que dará la victoria a uno u otra. MDC va a proponer su retirada defendiendo a sus equipos y lo trasladará como temor a una SSS interesada por el gobierno más que por el partido. Hacen falta 1.600 votos para ganar el Congreso y la diferencia de 400 entre los compromisarios de SSS y PC ha de compensarse con las decisiones de los no adscritos previamente a ninguno de ellos, entre los natos y afines a MDC. Para PC significa recuperar su déficit en Andalucía y Valencia, con ayuda de Zoido y Margallo, ganar con su discurso a los de Feijoo en el propio Congreso y arrastrar previamente a los protegidos de MDC en los territorios “tranquilos” (Castilla y León, Castilla La Mancha, Rioja, Murcia y Extremadura). Ya cuenta con Madrid, Asturias, Cataluña y gran parte del País Vasco.

Cualquier resultado garantiza unidad, solo hay riesgo para algunos cargos personales. Del propio Congreso saldrá ese mensaje y la presencia de Rajoy, aplaudido por fuera y criticado por dentro, no beneficia a SSS aunque se le atribuya protección indirecta. Su derrota es la de una administración del poder sin compromiso ni liderazgo real. El cambio es la única esperanza para volver a ganar con respaldo social, algo que promueve PC implicándose con compromisos.

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando…