«Las empresas de EEUU pueden reducir la previsión de sus beneficios si tienen en cuenta las tensiones de comercio internacional, el efecto puede reflejarse en el PIB esta segunda mitad de año», pronostica César Pérez, director de inversiones de Pictet WM.
«Nos acercamos a las elecciones legislativas de noviembre en EEUU y, aunque seguimos considerando que la retórica dura y confusa de Trump es parte de una estrategia para llegar a un acuerdo negociado en comercio internacional, los aranceles a productos chinos ya han empezado y hay riesgo de escalada», añade.
Todo comenzó cuando Trump impuso aranceles del 25% a productos de China por valor de 34.000 millones de dólares, a lo que el Gobierno de Pekín respondió en la misma medida. Ahora la Casa Blanca anuncia que gravará con aranceles del 10% 6.000 productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares, concediendo hasta el 1 de septiembre como plazo para llegar a un acuerdo. Si Xi Jinping continúa decretando aranceles proporcionales, Trump amenaza con vetar todas las importaciones de China.
«Tal vez el principal cambio de régimen de la presidencia de Trump sea de política comercial, más que fiscal», opinan Thomas Costerg y Dong Chen, economistas de Pictet WM. Tras la II Guerra Mundial, la tendencia, más acentuada desde el final de la Guerra Fría, ha sido una marcada reducción de la protección frente a las importaciones. De hecho, según el Banco Mundial, el arancel promedio en EEUU es muy bajo, 1,7% actualmente, 4% en la década de 1990. Incluso los teléfonos móviles de Asia, por ejemplo, carecen de arancel.
Trump ha aumentado el volumen de importaciones chinas que serán sometidas a aranceles: además de 50.000 millones de dólares al 25%, el secretario de Comercio ha preparado una lista de 6.000 productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares para ser sometidos al 10%, lo que puede entrar en vigor el 1 de septiembre si no hay acuerdo. Se dirige a productos de consumo chinos, algunos no fácilmente reemplazables, incluyendo ropa, muebles, artículos electrónicos (no teléfonos móviles o tabletas), electrodomésticos y repuestos de automóviles. «Esto se parece a un impuesto al consumo, como si un IVA Federal, lo que EEUU ha aborrecido mucho tiempo», subrayan estos expertos.
Por su parte, el Gobierno admite estar “conmocionado» y amenaza con medidas «integrales cualitativas y cuantitativas».
El caso es que la situación conlleva riesgos de menor crecimiento y mayor inflación en 2019 en EEUU desde el 2,3% y 2,4%, respectivamente. «Ya preveíamos que un arancel del 10% a 200.000 millones de dólares de productos chinos puede reducir el crecimiento de EEUU un 0,3% a 0,4% en 2019. Añadiendo los vigentes del 25% sobre 50.000 millones el impacto total puede ser 0,5% de su PIB», subrayan Thomas Costerg y Dong Chen.
«Con la última escalada parece poco probable que ambas partes inicien de nuevo negociaciones a corto plazo, y la represalia china aumenta el riesgo de guerra comercial genuina. La nueva ronda de aranceles se produce tras las represalias de China contra los aranceles iniciales de EEUU y la negativa de China a cambiar su política industrial. De hecho la Administración Trump cree que la política industrial china se ha traducido en transferencias y robo de propiedad intelectual y tecnología, con pérdidas de 50.000 millones de dólares para empresas de EEUU», opinan estos expertos.
«Trump considera que los aranceles son útiles para reducir el déficit comercial bilateral, aunque las importaciones de China no sean fácilmente reemplazables. Un arancel del 10% no es particularmente punitivo, pues aunque puede afectar el consumo no a los patrones de comercio. Pero Trump ha advertido que todas las importaciones de China (506.000 millones de dólares en 2017) pueden quedar sujetas a aranceles», añaden.
Además, Trump amenaza a los vehículos europeos si la UE no baja o suprime aranceles a los de EEUU (que los mantiene elevados para las importaciones de camiones). «Su sugerencia de que pueden imponerse por razones de «seguridad nacional» puede sentar un precedente peligroso. Si los vehículos son asunto de «seguridad nacional», ¿qué no lo es?», recalcan los economistas Pictet WM
«Aunque esperamos que el Gobierno chino ajuste sus políticas monetarias y fiscales para mitigar el riesgo, es poco probable que pudiera compensar totalmente tal impacto. China sólo importa 130.000 millones de bienes de EEUU y es difícil que iguale la amenaza total de EEUU. De momento su arancel del 25% a 34.000 millones de dólares de productos estadounidenses desde el 6 de julio incluye productos agrícolas y automóviles, probablemente seguido de petróleo, gas y equipamiento médico, 16.000 millones más. Pero puede imponer aranceles mucho mayores al 10% que EEUU ha propuesto a aeronaves, semiconductores y productos químicos. También puede centrarse en servicios, turismo y educación, así como crear barreras no arancelarias a empresas estadounidenses en China. Pero ello puede implicar dolor para su economía y provocar desempleo. Además las barreras no arancelarias van en contra de su promesa de seguir abriendo su economía, como se ha puesto de manifiesto con el permiso dado a Tesla y BASF para establecer subsidiarias», insisten estos expertos.
Los lobbies reaccionan
Mientras, la resistencia a los aranceles propuestos por Trump provienen de los mercados bursátiles, lobbies y Congreso de EEUU. Los lobbies empresariales se ven golpeados por las represalias chinas. Así, los precios de la soja de EEUU han disminuido drásticamente, perjudicando a su sector agrícola, que es clave en el apoyo político a Trump.
Además, los productores de petróleo, cuyo comercio con China había aumentado enormemente, se enfrentan a elevados aranceles y están levantando la voz. Muchos miembros del Congreso creen que los aranceles están escapándose de las manos. El republicano Kevin Brady ha exhortado a Trump a reunirse con el presidente chino Xi Jinping y el también republicano Orrin Hatch considera que los nuevos aranceles parecen imprudentes y no centrados en el objetivo.
Trump sabe que no puede permitirse perder el Congreso, ni tampoco dañar la economía, si quiere ser reelegido en dos años.
Las tecnológicas, las que más suben en Bolsa
Pese a su elevada internacionalización y, por tanto, el creciente riesgo de impacto negativo de una guerra comercial, los grandes ganadores este año en renta variable son las acciones relacionadas con la tecnología, con el índice Nasdaq habiendo llegado a subir 9,4% en dólares. «Los inversores creen que los beneficios en este sector pueden seguir creciendo, a pesar de las tensiones comerciales sin resolver, especialmente respecto a tecnológicas de EEUU, fuertemente internacionalizadas», explica César Pérez.
«Seguimos cautelosos con deuda de países de la periferia de la Eurozona, región en que la inflación anual ha aumentado hasta el 2% en junio, si bien en gran parte por los volátiles precios de la energía, pues la inflación central ha bajado al 1%. El euro ha perdido el 5,1% contra el dólar el segundo trimestre, pero debe recuperarse hacia fin de año si continúan las incertidumbres políticas y comerciales», añade este experto.
Ya hay efectos de la guerra comercial: el crecimiento manufacturero en China se ha mostrado menor; en junio se ha reducido el del comercio mundial por tercer mes consecutivo; y la desaceleración del tráfico portuario marítimo ha sido particularmente pronunciada.
«Conservamos una posición neutral a corto plazo en renta variable de mercados desarrollados, siendo más optimistas a largo plazo. Además estamos bajistas en crédito de alta rentabilidad de EEUU, cuyos diferenciales de rendimiento a vencimiento respecto a la deuda del Tesoro han aumentado, y seguimos cautos a corto plazo respecto a monedas de mercados emergentes», señala este experto.
«Consideramos que los activos alternativos pueden aportar diversificación, mejorando la rentabilidad/riesgo de la cartera«, apunta César Pérez, que recomienda «mayor presencia de ilíquidos, como fondos de fondos de capital privado (buen sustituto para la renta variable) y fondos de fondos de capital riesgo inmobiliario (buen sustituto de los bonos a largo plazo)».
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