El Banco de Inglaterra aumenta los tipos de interés sin pistas para próximas subidas

02/08/2018

Enrique Díaz-Álvarez, director de riesgos de Ebury.

El Banco de Inglaterra elevó los tipos de interés por segunda vez desde la crisis financiera, este jueves, en 25 puntos básicos a 0,75%, su nivel más alto desde marzo de 2009.

Si bien la decisión de elevar los tipos fue, en gran parte, cotizada por el mercado durante la reunión, el Banco de Inglaterra dio la sorpresa al votar, inesperadamente, por unanimidad ese alza inmediata después de que los inversores ancitipasen una votación de 7-2. El banco central señaló que los datos económicos recientes habían confirmado que la desaceleración en el primer trimestre del año había sido un hecho temporal. Los legisladores también declararon que si bien la economía estaba creciendo más lentamente que en el pasado, antes de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, ésta estaba funcionando cerca de su máxima capacidad. Esto sugiere que más presiones inflacionarias impulsadas a nivel nacional podrían estar cerca.

Los pronósticos de inflación se ajustaron muy modestamente al conjunto de proyecciones de mayo, mientras que, por otro lado, hubo una revisión al alza de la previsión de crecimiento para 2018 a 1,8% desde el 1,7%. Según el banco, la respuesta de los hogares, empresas y mercados a los acontecimientos en torno al Brexit influiría en las perspectivas económicas y la amenaza de una guerra comercial mundial también podría ser motivo de preocupación.

La libra reaccionó ante la sorpresa de la votación al superar, inicialmente, la marca de 1,31 frente al dólar estadounidense. Sin embargo, el Banco de Inglaterra siguió manteniendo un tono cauteloso respecto a las alzas futuras y las modestas ganancias que la moneda pudo obtener se revirtieron rápidamente (Figura 1).

Figura 1: GBP/USD & GBP/EUR (02/08/2018)

Igual que la última vez que el banco endureció su política, en noviembre de 2017, éste señaló que sería apropiado un “ajuste continuo de la política monetaria” aunque las futuras alzas serían “ a un ritmo gradual y con una extensión limitada”. La rueda de prensa del gobernador Carney reiteró que los tipos aumentarían sólo gradualmente y que la política tendría que “caminar, no correr”. A esto se puede atribuir la caída, relativamente fuerte, de la libra, que descendió más de medio punto porcentual frente al dólar durante la conferencia de prensa.

Tanto el acta de la reunión como los comentarios cautelosos de Mark Carney nos sugieren que el Banco de Inglaterra claramente no tiene prisa por subir los tipos de nuevo en el corto plazo y que esperará a ver más datos de crecimiento e inflación antes de considerar si serían apropiadas más alzas. La perspectiva de aumentos adicionales, por supuesto, sigue siendo altamente dependiente del acuerdo de Gran Bretaña con la Unión Europea, que continúa siendo uno de los principales factores de riesgo tanto para la economía de Reino Unido como para la libra.

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