Más del 88% del capital de Iberdrola sigue optando por acciones con el nuevo sistema de dividendo flexible

12/08/2018

diarioabierto.es. A pesar de que, por primera vez desde la puesta en marcha en 2010 del sistema de 'scrip dividend' por parte de la empresa, se eliminaba la opción de vender los derechos de asignación a la compañía a un precio fijo garantizado, que ha quedado sustituida por el cobro directo del dividendo en efectivo.

El 88,41% del capital de Iberdrola optó por recibir nuevas acciones de la empresa, uno de los porcentajes más altos desde que se puso en marcha el programa de dividendo flexible’ de la energética, dentro de la primera edición del sistema de dividendo opcional ‘Iberdrola Retribución Flexible’.

En concreto, este porcentaje está en línea con el que se registró el pasado mes de enero, cuando la compañía abonó el dividendo a cuenta de 2017.

Así, se ha mantenido la preferencia de los accionistas de la energética en recibir acciones, a pesar de que, por primera vez desde la puesta en marcha en 2010 del sistema de ‘scrip dividend’ por parte de la empresa, se eliminaba la opción de vender los derechos de asignación a la compañía a un precio fijo garantizado, que ha quedado sustituida por el cobro directo del dividendo en efectivo.

De esta manera, la de julio fue la primera edición de ‘Iberdrola Retribución Flexible’, en la que los accionistas disponían de tres opciones: cobrar el importe correspondiente a su dividendo complementario -0,186 euros brutos por acción- directamente en efectivo; vender sus derechos de asignación en el mercado o bien obtener nuevas acciones liberadas del grupo de forma gratuita. Los accionistas que eligieron la última opción debían disponer de 35 derechos de asignación gratuita para obtener una nueva acción.

Para hacer frente al resultado del programa, la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán emitió 157,6 millones de acciones nuevas, en el marco de la ampliación de capital prevista para hacer frente a este sistema retributivo, lo que supone un incremento del 2,53% de su capital social.

Mientras, ha desembolsado un total de 134,48 millones de euros para hacer frente al pago del dividendo complementario de 2017 para el 11,59% del capital que optó por recibirlo en efectivo por medio del abono de 0,186 euros brutos por acción.

De este modo, Iberdrola completó la retribución al accionista con cargo a 2017, que ha ascendido finalmente a 0,326 euros brutos por acción, lo que supone un incremento del 5,1% respecto a la comprometida con cargo a 2016 (0,31 euros brutos por cada título).

Este importe se compone de los 0,14 euros brutos ya pagados el pasado mes de enero en concepto de dividendo a cuenta, más 0,186 euros brutos por acción abonados el pasado 25 de julio.

Incremento de la remuneración al accionista

La compañía avanza así en su compromiso de incrementar la remuneración anual de sus accionistas en línea con la evolución de sus resultados, ya que el beneficio neto correspondiente al ejercicio 2017 fue de 2.804 millones de euros, un 3,7% más que el registrado en 2016.

De acuerdo a las Perspectivas Estratégicas 2018-2022 del grupo, presentadas el pasado mes de febrero, la energética prevé alcanzar al final del periodo un beneficio neto de entre 3.500 y 3.700 millones de euros y mantener su política de remuneración al accionista, creciente en línea con los resultados. El beneficio neto esperado implicaría alcanzar un dividendo de hasta 0,4 euros brutos por acción al final del plan.

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