
La Fed cumple así las expectativas del consenso del mercado, que confiaba en que Jerome Powell realizaría un tercer incremento del precio del dinero. Tras el cónclave celebrado entre el martes y el miércoles, ha concluido que los «incrementos graduales» serán consistentes y apoyarán la expansión de la actividad económica y las condiciones del mercado laboral.
La autoridad monetaria ha señalado que los últimos datos recibidos muestran que el mercado laboral ha continuado fortaleciéndose y que la actividad económica ha aumentado a un «fuerte ritmo». Asimismo, ha señalado que la inflación general y la subyacente se ha mantenido cerca del 2% en tasa interanual, mientras que las expectativas de inflación a largo plazo no han cambiado.
«El Comité espera que los próximos aumentos graduales del rango objetivo serán consistentes con la sostenida expansión de la actividad económica, las fuertes condiciones del mercado laboral y el objetivo de inflación a medio plazo del 2%», ha apuntado la entidad. De cara a futuro, ha subrayado que el momento y la magnitud de los próximos ajustes en el rango objetivo del precio del dinero dependerá de las condiciones económicas y las expectativas en relación con sus metas de máximo empleo y una tasa de inflación del 2%.
Por otro lado, la Reserva Federal estadounidense ha publicado la actualización de sus previsiones macroeconómicas, así como las proyecciones de sus miembros sobre la evolución de los tipos de interés.
El ‘dot-plot’ o diagrama de puntos ha variado ligeramente, de forma que tras esta reunión la mayoría de los gestores de la política monetaria del país norteamericano mantiene el pronóstico de un total de cuatro subidas de tipos en 2018. Concretamente, su proyección central apunta a que los tipos de interés cerrarán este año en un rango de entre el 2,1% y el 2,4%, por lo que mantiene las previsiones del mes de junio. También ha mantenido las previsiones respecto del precio del dinero para 2019, que se ha situado en un rango de entre el 2,9% y el 3,4%.
En cuanto a la evolución macroeconómica, la entidad ha mejorado su pronóstico mediano de crecimiento para 2018 hasta el 3,1%, frente al 2,8% anterior, mientras que el crecimiento del PIB en 2019 será del 2,5%, una décima más que en junio. Los cálculos para 2020 se mantienen en el 2%.
Asimismo, el banco central también ha rebajado su pronóstico para la evolución del mercado laboral, al elevar una décima la tasa de paro estimada para 2018, hasta el 3,7%, que bajará hasta el 3,5% en 2019, la misma cifra que la estimación de junio.
El mercado de trabajo estadounidense generó un total de 201.000 empleos no agrícolas el pasado mes de agosto y mantuvo la tasa de paro en el 3,9% (6,2 millones de parados), según los datos del Departamento de Trabajo.
La economía experimentó un crecimiento anualizado del 4,2% en el segundo trimestre de 2018, dos puntos porcentuales por encima de la expansión del 2,2% registrada en el trimestre inmediatamente precedente, así como una décima por encima del dato avanzado previamente por la Oficina de Análisis Económico del Gobierno del país norteamericano.
De su lado, el índice de precios de gasto de consumo personal, la variable preferida por la Fed para medir la inflación, se situó en julio, el último dato disponible, en el 2,3% con respecto al año pasado. La tasa mensual se situó en el séptimo mes del año en el 0,1%, en línea con el mes precedente. La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y alimentos dada su mayor volatilidad, se situó también en el 0,2% en tasa mensual, mientras que en tasa interanual avanzó un 2%.
Declaraciones de Powell
Powell ha defendido la estrategia de la autoridad monetaria de subir de forma «gradual» los tipos.
El máximo responsable de la entidad ha asegurado que si la Fed subiera los tipos de interés de manera muy rápida, el crecimiento económico se podría «resentir». Por otro lado, si no los subieran, la economía correría el riesgo de «sobrecalentarse», según ha especificado en rueda de prensa. «Las subidas graduales evitan esos dos riesgos», ha apostillado.
El comunicado de política monetaria de la autoridad del país norteamericano ha sido atípico porque ha eliminado la referencia a que la estrategia de la Fed se mantendrá «acomodadiza», un adjetivo que llevaba usando años.
De su lado, Powell ha asegurado que no representa ningún cambio en su política. «Es una señal de que la comunicación evoluciona de acuerdo a las expectativas», ha explicado, tras indicar que la subidas graduales están reflejadas en sus previsiones macroeconómicas y en las proyecciones de sus miembros en el ‘dot-plot’ o diagrama de puntos.
«Dado que en los últimos tres años hemos subido los tipos de forma gradual, hemos podido ver cómo la economía ha absorbido esas alzas», ha profundizado.
Asimismo, ha especificado que los efectos de las crecientes tensiones comerciales de EEUU con el resto de países del mundo todavía no han tenido un efecto real en la economía. «Nos preocupa la pérdida de confianza de los empresarios y la reacción en los mercados, pero no vemos ningún efecto por el momento», ha subrayado. No obstante, ha alertado de que si el mundo va hacia un escenario con aranceles generalizados durante mucho tiempo, con un entorno más proteccionista, será algo «malo» para la economía del país, para los trabajadores, para sus familias y también para otros países.
Powell ha detallado que la subida del pronóstico de crecimiento del PIB se debe «en parte» al efecto de la reforma fiscal impulsada por el Ejecutivo de Donald Trump, aunque mayoritariamente ha estado justificada por los «altos niveles» de confianza empresarial, que han favorecido de forma «excepcional» las inversiones.
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