
De acuerdo con la prensa local, Haley ya comunicó a Trump hace días su intención de abandonar el cargo, si bien no ha sido hasta la mañana de este martes cuando le ha entregado su carta de dimisión en el Despacho Oval. Poco antes, Trump ha avanzado en Twitter que haría «un gran anuncio» con su «amiga» Haley. Ya en rueda de prensa, ha confirmado que Haley le dijo hace seis meses que quería dejar el puesto y que este martes lo ha hecho oficial, aunque seguirá hasta final de año. Sobre las razones, ha explicado que quiere «tomarse un respiro» del servicio público. «Ha hecho un gran trabajo. Hemos hecho un fantástico trabajo juntos», ha destacado. Haley, por su parte, ha asegurado que ser embajadora de Estados Unidos en la ONU ha sido «el honor» de su vida y ha agradecido la ayuda que ha tenido de la hija y el yerno del presidente, Ivanka Trump y Jared Kushner.
La salida de Haley del Gobierno Trump es una sorpresa porque en este tiempo se ha convertido en una de sus asesoras de confianza a pesar de que su relación comenzó siendo tensa. Haley, exgobernadora de Carolina del Sur, apoyó a otros precandidatos republicanos en la carrera por la Casa Blanca y no escatimó en críticas a Trump. Sin embargo, fue de los primeros nombres confirmado de la Administración Trump, apenas cuatro días después de que comenzara su mandato presidencial.
Desde su sillón en la ONU, ha defendido fieramente el cambio de estrategia de Estados Unidos respecto a la organización internacional. Así, por ejemplo, ha supervisado la retirada del país del Consejo de Derechos Humanos.
La dimisión de Haley, un valor en alza en el Partido Republicano, se produce en un momento en el que republicanos y demócratas se preparan para disputar el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las ‘midterm’ del 6 de noviembre.
Los medios norteamericanos han especulado sobre la ambición política de Haley. Interrogada al respecto, ha dicho que no será candidata a las elecciones presidenciales de 2020 porque estará haciendo campaña por Trump. «Eso está bien», ha apostillado el inquilino de la Casa Blanca. En cuanto al sucesor de Haley, se ha limitado a contestar que «hay mucha gente interesada» en el cargo porque la embajadora saliente ha contribuido a hacerlo «más glamuroso» y «más importante». Solo ha revelado que analizará posibles candidatos con la propia Haley y «el general», en alusión a su jefe de Gabinete, John Kelly.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha expresado su «profundo aprecio por el excelente apoyo y cooperación» que ha demostrado Haley desde su sillón del Consejo de Seguridad. «Tenían una relación muy productiva y fuerte», ha contado el portavoz de Guterres, Stephane Dujarric.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también ha lamentado la partida de Haley, a quien ha agradecido en un comunicado «su inflexible lucha contra la hipocresía de Naciones Unidas y a favor de la verdad y la justicia».
Por su parte, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ha valorado la «franca y clara visión» de Haley sobre los asuntos de política internacional, así como sobre la propia ONU. «La echaremos de menos», ha aseverado.