La Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) demandará colectivamente a Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) por la comercialización de la Hipoteca Asimétrica, que se comercializó entre 2009 y 2012, «años de fuerte crisis económica en los que conseguir un crédito hipotecario era muy difícil», a través de agencias inmobiliarias. La demanda colectiva habla de más de medio millón de personas afectadas.
Este producto se caracterizaba porque durante los primeros 10 años (en algunos casos, 5) se establece una cuota fija muy baja, pero a un tipo de interés «inusualmente alto». «El importe de intereses, que no se cubre con la cuota, se suma al capital del préstamo. Por eso, aun cuando nos mantengamos al corriente de pago, nuestra deuda aumenta, generando nuevos intereses», explican en Asufin.
Habitualmente estas hipotecas se firmaron a 30 años con 4 tramos. En los tres primeros tramos el importe de la cuota se dedica íntegramente al pago de intereses. En el cuarto tramo la cuota aumenta de un modo exponencial porque se dedica a amortizar todo el capital que no se ha amortizado durante los tres primeros. «Como consecuencia, en los últimos años de vida de la hipoteca, el importe de la cuota puede aumentar hasta hacer inasumible su pago por cualquier consumidor medio», señalan.
UCI ofrece la posibilidad de acordar el pago de un importe fijo para la cuota de este último tramo, pero en este caso, la diferencia entre lo que debería ser abonado y el importe acordado, vuelve a sumarse al principal y a su vez genera nuevos intereses. “Un círculo verdaderamente infernal”, expone Oscar Serrano, responsable de la dirección letrada en Colectivo Ronda, que interviene en la demanda colectiva presentada por Asufin.
El sistema de amortización no viene definido ni determinado, de modo que no es posible conocer de antemano el importe de las cuotas de la última fracción temporal, ni qué parte de éstas se destinan al pago de intereses y qué parte al pago de capital.
El consumidor no conoce en el momento de la contratación ni cómo, ni cuándo, ni cuánto va a amortizar. Precisamente, algunas Audiencias Provinciales, como la de Zaragoza y Asturias, han condenado a UCI por saltarse las reglas de transparencia informativa, obligándoles a reformular los préstamos y a pagar a los afectados las cantidades indebidamente abonadas.
Ejemplo real
En el año 2011 una consumidora contrató con UCI un préstamo de 376.000€. Se pactó un tipo de interés fijo por 10 años al 4% y una cuota inicial reducida. Los primeros dos años pagaba 289€ al mes. Solamente 2 años más tarde, en 2013 ya debía 400.000€, 24.000€ más que al contratarla.
Ante la imposibilidad de hacer frente a las nuevas cuotas que iban a entrar en vigor, vendió su vivienda en 2018 y canceló la hipoteca. El resultado es que tras pagar alrededor de 110.000€ en 7 años (una media de 1.300€ al mes), la cancelación fue de 385.000€, 9.000€ más de lo contratado.
Según los cálculos del perito de Asufin, Enrique Mestre, en el caso de la hipoteca de este caso real, de no haberse cancelado anticipadamente, el importe de las cuotas de los últimos 5 años ascendería a más de 5.000€ al mes.
Óscar Serrano concluye que “este producto financiero está diseñado para que no pueda ser pagado por el afectado, por lo que el banco termina quedándose con el dinero y con la vivienda”. Pero cree que “estamos a tiempo de revertir esta situación y reformular la hipoteca como un préstamo tradicional, porque cuando estas familias lleguen a los últimos años será imposible que paguen sus cuotas”.
Este tipo de préstamos, además de comercializarse con jóvenes parejas que buscaban su primera vivienda, sirvió también para las hipotecas ‘puente’. Cuando una familia quería mejorar o tenía necesidad de una vivienda más grande, la inmobiliaria le facilitaba la compra de la nueva mientras vendía la anterior, dejando sujetas ambas propiedades a la Hipoteca Asimétrica. “Los afectados se cuentan por cientos de miles”, subraya Patricia Suárez, presidenta de Asufin.
«A las asociaciones de consumidores no nos gusta litigar. Lo que realmente querríamos es que los bancos entendieran que estos abusos deben revertirse. Desgraciadamente no nos dejan otro camino que los tribunales”, explica. “Los tribunales ya han dejado claro que cuando el banco tiene unas cláusulas opacas, sin transparencia, que no permiten que el consumidor conozca los riesgos de los que está firmando, van a fallar contra el banco.”
“Cuidado con todas las hipotecas que parecen tan favorables en los primeros años. Desde Asufin hacemos un llamamiento a todos los que tengan un crédito hipotecario con UCI para que nos consulten, porque hay muchas personas que no saben que tienen una Hipoteca Asimétrica. Pueden unirse a la demanda colectiva o, si su hipoteca tiene una especial complejidad y unas características diferenciales, pueden iniciar un procedimiento individual para recuperar sus derechos», concluye.
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