El año que termina no ha sido bueno para la Bolsa española, que se despide de 2018 (a falta de la media sesión del 31 de diciembre) por debajo de los 8.500 puntos, acumulando unas pérdidas del 13,8% para el Ibex 35. La desaceleración moderada de la economía mundial, combinada con factores de inestabilidad de elevado impacto potencial, como el aumento del proteccionismo y las disputas comerciales, el auge de movimientos políticos populistas, el Brexit, la caída de los precios de las materias primas, los episodios de crisis monetaria virulenta en países emergentes como Turquía y Argentina o la expansión de la deuda pública y privada, suponen un cóctel que no sienta bien a los mercados bursátiles.En España, ese cóctel empeora con el debilitamiento del consumo y de las exportacione, y también por la inestabilidad política. La Bolsa se ve perjudicada por la banca, con fuerte ponderación en los índices, castigada por el retraso hasta el tramo final de 2019 de la subida de los tipos de interés.
El inversor en Bolsa española ha visto cómo ha perdido el 13,8% del valor de sus operaciones en 2018. Pero teniendo en cuenta los dividendos, la pérdida del Ibex 35 se reduce al 10,7%.
Pese al mal año, la Bolsa española continúa destacando sobre el resto de los mercados internacionales desarrollados en rentabilidad por dividendo. A 30 de octubre de 2018 la rentabilidad por dividendo de la Bolsa española se situaba en el 4,5%, acumulando 11 años por encima del 4%, lo que refleja la recurrencia de los pagos del conjunto de empresas españolas cotizadas.
Entre enero y noviembre de 2018 las empresas cotizadas han repartido a sus accionistas casi 25.906 millones de euros en dividendos, devolución de aportaciones por primas de emisión y reducción de nominal. Lo que significa que han retribuido un 3,5% más que en el mismo período del año anterior , según el informe de BME.Solo en dividendos, las cotizadas han distribuido a sus accionistas 25.611 millones de euros, cifra que representa el 99% de la retribución total en lo que va de año y que es un 3,9% más que lo retribuido entre enero y noviembre del año anterior.
En lo que va de siglo las empresas cotizadas en la Bolsa española han repartido dividendos por un valor que supera ligeramente los 378.000 millones de euros, una cifra que equivale al 56% del valor actual de mercado de todas las cotizadas españolas presentes en Bolsa. Entre el año 2000 y el 2005 el importe promedio de dividendos brutos repartidos por las compañías cotizadas entre sus accionistas fue de 10.893 millones de euros. En el año 2006 fue de 21.810 millones y desde entonces hasta hoy ningún año ha sido inferior a 23.000 millones de euros.
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