El Banco de España, como el resto de los bancos centrales de la Eurozona (salvo los de Alemania y Austria, que lo harán el 26 de abril), cesará la emisión de billetes de 500 euros, los conocidos como ‘binladen’ porque todo el mundo los conoce pero nadie sabe dónde están, el domingo 27 de enero. Se aplica así la decisión adoptada por el Eurosistema en mayo de 2016.
Los billetes de 500 euros, aunque dejen de emitirse, siguen siendo de curso legal, por lo que se pueden utilizarse como medio de pago y de ahorro. Los sectores profesionales del manejo de billetes, como bancos, compañías de transporte de fondos y oficinas y cambio de moneda, entre otros establecimientos, podrán recircular los billetes de 500 euros.
Estos billetes mantendrán su valor indefinidamente y podrán cambiarse en los bancos centrales nacionales de la zona del euro en cualquier momento. Una vez que llegue un billete de 500 euros a un banco central de la Eurozona, como el Banco de España, ya no volverá a ser colocado en el mercado.
Circulan 521 millones de billetes de 500 euros, el mismo volumen que en octubre de 2008. Entre enero de 2016 y noviembre pasado, el BCE ha reducido en un 14,7% el número de billetes en circulación. Se estima que el 25% de los ‘binladen’ están fuera de la Unión Europea, que dejó de fabricarlos en 2014.
Los billetes de 500 euros representan ahora el 2,4% del número de billetes de euros en circulación, pero son el 21,7% del valor acumulado en efectivo, 260.500 millones de euros, según las estadísticas del BCE.
El motor del ladrillo
España llegó a acaparar el 26% del total de los billetes de 500 euros, gracias a las operaciones de compraventa de inmuebles. del mercado inmobiliario. Pero el número de billetes de 500 euros puesto en circulación se situó en noviembre (último dato oficial disponible) en 31 millones, un millón menos que un mes antes, situándose en niveles de febrero del año 2003. Según este dato del Banco de España, el importe de todos los billetes de 500 euros se situó en 15.500 millones de euros. En 2007, el saldo entre los billetes de 500 entregados al sistema y los recibidos era de 114 millones. En octubre de 2018 eran 32 millones, un 72% menos. Un porcentaje que contrasta notablemente con el 15% de descenso en Europa.
Se estima que el peso de España en el volumen total de billetes de 500 euros actualmente en circulación en Europa es del 6%.
Esta espectacular caída en la circulación de los ‘binladen’ en España se debe a la crisis inmobiliaria, que empezó a percibirse en el verano de 2007 y que terminó bruscamente con el rapidísimo crecimiento del uso de billetesde 500 euros.
También ha tenido mucho que ver el turismo (con la excepción del procedente de Rusia y de los países árabes, que maneja con frecuencia los billetes de 500 euros). Los extranjeros que visitan España pagan sus gastos con billetes pequeños (5, 10, 20 y 50 euros) y no con los de grandes denominaciones, que no son aceptados fácilmente en muchos comercios.
El cierre de sucursales de los bancos, que tienen el 42% menos de oficinas que en 2008, supone también menos cajeros automáticos. Además de no ir a la sucursal a cambiar los billetes grandes, el cliente opta por realizar más retiradas de dinero del cajero automático, que suele dispensar billetes de 20 y de 50 euros.
Y aunque el 53% de los españoles prefiere abonar sus gastos en efectivo, también ha crecido el pago con tarjeta y con el móvil, lo que contribuye a explicar el declive de los billetes de 500 euros.
Actividades delictivas
La decisión de dejar de producir estos billetes se debe a la «creciente preocupación» en la opinión pública de que están siendo utilizados para actividades delictivas, como la corrupción o la financiación del terrorismo, señalan en el BCE. Ahí está la la multitud de casos en los que han sido incautadas grandes cantidades de dinero acumulado en estos billetes a acusados de corrupción, evasión, tráfico de drogas y otras actividades delictivas.
Este sistema de lenta retirada del gran billete del euro ha provocado críticas de Gestha, la Asociación de Técnicos del Ministerio de Hacienda. “Hace muchos años que las Haciendas y las policías europeas han demostrado que el billete de 500 euros se utiliza para actividades ilícitas. Hubiera sido mejor dar un plazo de tiempo razonable para que los billetes de 500 fueran cambiados por otros; así afloraría el dinero oculto, y estos billetes dejarían de ser un medio para ocultar efectivo”, señalan en Gestha.
Los técnicos de Hacienda llevaban reclamando una investigación sobre el uso de los ‘binladen’ en el sector inmobiliario desde 2004. Finalmente, la Agencia Tributaria hizo una dos años después, que permitió recaudar 1.114 millones de euros por operaciones irregulares.
En 2012, la amnistía fiscal aprobada por Cristóbal Montoro incentivó el ingreso del dinero en efectivo en cuentas bancarias. Ese año además prescribió la investigación del IRPF y del Impuesto de Sociedades de 2007, momento álgido en el boom del ‘ladrillo’.
Es verdad que a finales de 2012 entró en vigor una norma que limitaba a 2.500 euros en efectivo las operaciones en las que intervenía una empresa. El Gobierno de Pedro Sánchez endurece esa limitación a los 1.000 euros. Además, los bancos no permiten ingresos en efectivo superiores a 3.000 euros en metálico en cuentas que no sean las del titular sin justificar el origen. Incluso, cuando se entregan 1.000 o más euros en la sucursal se adjunta el DNI al documento bancario. Todo esto dificulta la circulación de billetes de 500 euros.
“Por supuesto que eliminar los billetes de 500 euros no va a acabar con el crimen, pero se elimina un instrumento que ha sido muy útil, es un avance en la lucha contra estas actividades delictivas”, reconocen en Gestha.
El BCE deja muy claro que la opción de retirada del ‘binladen’ nunca ha estado sobre la mesa. «El BCE no es la autoridad competente para luchar contra el blanqueo de dinero, que es una responsabilidad nacional de los Estados miembros de la Unión Europea», explican en el Banco Central Europeo,. En 2013, su presidente, Mario Draghi, afirmaba que “estos billetes cumplen un papel como depósito de valor, como medio de pago y como refugio de activos” para justificar su no retirada de circulación.
Una concesión a Alemania
Cuando se decidió incluir el billete de 500 euros, un importe muy elevado para la mayoría de los ciudadanos europeos, en el Eurosistema, se entendió que era una concesión a Alemania y a otros países centroeuropeos, donde existe la tradición de contar con papel moneda de alta valoración que era empleado como vehículo de ahorro. No es casualidad que el billete de 500 euros es casi equivalente al de 1.000 marco alemanes.
Tampoco lo es que el BCE haya concedido tanto a los bancos centrales de Alemania y Austria un plazo adicional, hasta el 26 de abril de 2019, para iniciar la retirada de este dinero, con la justificación de que en estos países tienen una utilización mayor.
Pero ni siquiera en estos países el billete de 500 euros parece capaz de resistir a la inexorable caída en desuso. Los ‘binladen’ representan en torno al 2,5% de los billetes en circulación en la Eurozona y más del 20% de su valor total, justo cuando comienza su retirada de la circulación.
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