S&P Global Rating considera «completamente racional» que el Banco Santander decidiese no amortizar la emisión de participaciones preferentes contingentemente convertibles en acciones ordinarias (‘CoCos’, en la jerga financiera) que colocó en marzo de 2014 en su primera ventana de oportunidad. Esta decisión generará un ahorro de 12 millones de euros anuales.
La agencia cree que, a pesar de que durante los últimos años los bancos europeos han estado «ansiosos» por ejecutar su ‘call’ de recompra para reemplazar una deuda cara por otra a un coste mucho menor, el panorama es diferente actualmente. «La ecuación ha cambiado», subraya.
La refinanciación de algunos de estos instrumentos tiene un coste superior al de mantenerlos, incluso después de que el cupón se reinicie en la primera fecha de amortización. Por ello, S&P considera que la decisión de Santander «parece completamente racional» y fue «directa y económica».
El Santander se ha convertido en el primer banco europeo que decide no amortizar una emisión de ‘CoCos’ en la primera ventana de oportunidad (marzo de 2019). El cupón de la emisión de 1.500 millones de 2014 era del 6,25% y pasará a devengar un interés de alrededor del 5,5%, frente al cupón del 7,5% anual de la última emisión de este tipo de deuda de Santander la semana pasada, que ascendió a 1.200 millones de dólares.
Según S&P, la decisión de no amortizar ahora sorprendió e incluso decepcionó al mercado, pero no lo escandalizó, pero desafiar sus expectativas (los inversores daban por hecho que Santander, al igual que el resto de entidades, recompraría sus ‘CoCos’ en la primera ventana de oportunidad) afectará a la cotización de estos instrumentos de deuda perpetua en el futuro.
Además, S&P ve probable que los inversores exijan cupones más altos en las nuevas emisiones, lo que podría ser más costoso para Santander en el largo plazo y, de hecho, «podría afectar a todos los bancos europeos», a menos que el mercado vea una posicionamiento claramente diferenciado entre los emisores bancarios.
En cualquier caso, la agencia de calificación cree que los inversores de instrumentos AT 1 «no se asustan fácilmente» y saben que se enfrentan a riesgos como que no se amorticen, que no se pague el cupón, que se convierta a la baja o que cambien los estándares regulatorios.
Sobre los ‘CoCos’ del Santander, S&P considera que la sorpresa del mercado puede haber provenido tanto de una mala interpretación de las intenciones del banco como de haber subestimado su voluntad de desafiar las normas del mercado. «Santander ha declarado durante mucho tiempo que tomaría esta decisión en función de criterios económicos y que el mercado podría haber sobreentendido demasiado de la reciente emisión de una nueva deuda AT 1 en dólares estadounideses», explica S&P, quien defiende que la decisión del Santander no incumple sus criterios de calificación crediticia, que no se verá afectada.
El Santander tendrá que tomar una decisión similar en abril, como otros bancos en mayo. «Si surge un patrón de no ejercitar, el mercado podría reajustarse», señala el informe. S&P espera que los reguladores presten atención a cómo se desarrollan estas operaciones, ya que un reajuste severo del mercado puede impactar en esta «importante fuente de capital bancario».
El Santander ejerce el derecho de tanteo sobre su sede en Boadilla
Por otra parte, el Santander ha ejercido su derecho de tanteo sobre la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid) y ha igualado la oferta adjudicada como ganadora de los hermanos Reuben.
No obstante, el banco está pendiente de que se resuelva el recurso de reposición presentado ante el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Madrid en enero por la decisión de adjudicar la sede al brazo inversor de los hermanos Simon y David Reuben, registrado en España como Sorlinda Investment.
Si el recurso de reposición sale adelante, esta contraoferta no sería necesaria ya que la propuesta de los Reuben quedaría invalidada, pero el Santander ejerce su derecho de tanteo para el caso de que este procedimiento no prospere.
El banco acordó el 12 de septiembre de 2008 la venta de la sede a Marme Inversiones 2007 por 1.904 millones de euros. Simultáneamente, el banco formalizó con esta sociedad un contrato de arrendamiento por un plazo de obligado cumplimiento de 40 años durante los que la renta se actualizaría anualmente de acuerdo al IPC.
El contrato incorporaba la opción de compra ejercitable por el Santander al vencimiento del periodo de obligado alquiler por el valor de mercado que tuviera la Ciudad Financiera.
No obstante, Marme Inversiones 2007 se declaró en concurso de acreedores en 2014, proceso que sería aprobado por el Juzgado en octubre de 2015 y tras lo que se inició un plan de liquidación coordinada.
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