
Elaboración: Asempleo
Un 20% de los 3,3 millones de parados detectados por la encuesta de población activa (EPA) lleva más de cuatro años en el paro. Son varones en su mayoría y sobre todo mayores de 45 años. Más de 650.000 personas cuyas probabilidades de encontrar una colocación caen de forma drástica; si bien, sorprendentemente, cuando encuentran trabajo, se hallan cómodos con una jornada a tiempo parcial, según un estudio de Asempleo, patronal de las empresas de trabajo temporal (ETT) con datos de la EPA.
Un 53% de los 665.000 parados de muy larga duración – más de cuatro años sin trabajo – son hombres. Y el 61%, mayores de 45 años. Sus probabilidades de encontrar trabajo bajan hasta el 9%, frente al 24% que exhiben quienes llevan ‘solo’ un año en el desempleo. Las empresas empresas no los quieren porque presumen que sus habilidades profesionales han quedado obsoletas. O porque sus perfiles no reúnen en general las características que demanda el mercado de trabajo, aseguran.
O dicho de otro modo, presentan un bajo nivel de empleabilidad, traducido a la jerga laboral. Y eso que dos de cada tres poseen un nivel educativo medio, afirma el estudio basado en los datos de la encuesta que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Contentos con la jornada parcial
Las ETT defienden su papel a la hora de recolocar a los parados de muy larga duración. Por un lado, un 75% de quienes hallan trabajo en este grupo lo hace por la vía de un contrato temporal. Por otro lado, las agencias privadas de colocación, un modelo de colocación privado impulsado por el PP y al que el Gobierno actual de Pedro Sánchez cortó las alas, son una vía eficaz para la recolocación de este colectivo, según este estudio de Asempleo, la patronal donde se integran las citadas agencias de colocación.
En general un 60% de las personas que trabajan a tiempo parcial lo hacen así porque no les queda más remedio. Desearían trabajar más horas pero no pueden porque no hallan quien les contrate por más horas. Una tendencia que, sin embargo, no sirve para explicar la situación de los parados de muy larga duración cuando vuelven al tajo.
Los desempleados que llevan más de cuatro años en el desempleo y encontraron un trabajo a tiempo parcial a finales del año pasado, dicen estar a gusto con esa jornada. En detalle, el 97,8% de los parados de muy larga duración contratados a tiempo parcial en el cuarto trimestre de 2018 lo son de forma voluntaria; es decir, no quieren trabajar más horas.
Un dato “sorprendente”, a decir de Asempleo, habida cuenta la escasez de recursos que se les presupone. “Sorprende la alta proporción de trabajadores que prefiere un trabajo a tiempo parcial frente a una jornada completa (80% del total)”, aseveran. “Convendría estudiar las causas de este fenómenos, ya que podrían estar vinculadas al desánimo o a la presencia de incentivos que conduzcan a descartar un empleo a tiempo completo”, agregan.
Sin opciones en el norte
Lo fundamental, según Asempleo, es que estos desempleados crónicos puedan reciclarse o bien hacia ocupaciones más avanzadas o bien hacia sectores distintos a los que han trabajado previamente, pero donde se presuma que puede haber trabajo en el medio y largo plazo.
La mayor parte de los trabajos que encuentran actualmente exigen una capacitación básica, el 54%; aunque el 28% requerían un nivel educativo medio y uno avanzado el 17%. Por sectores, un cuarto de estos parados se reencontraron con el horario laboral en hostelería y comercio; mientras que el 22% volvieron al tajo en Administraciones Públicas, sanidad y educación; mientras que un 15% adicional lo hizo en la construcción.
Otro dato llamativo tiene que ver con la distribución del empleo por comunidades autónomas. En el rico norte, el País Vasco, donde la tasa de paro apenas llega al 9,6%, paradójicamente las posibilidades de encontrar un trabajo para estos parados con más de cuatro años en el desempleo, es nula o prácticamente nula. Una situación compartida con Baleares. Quizás por eso una cuarta parte de todos los parados vascos son crónicos; el 25,3% de todos sus desempleados lo son desde hace cuatro años o más.
Sin embargo, en otras comunidades donde el paro es mayor, léase el caso de Castilla-La Mancha, La Rioja y Andalucía, las posibilidades de hallar empleo para este colectivo suben hasta el 16,4%, 15,2% y 13,6%, respectivamente.
No está claro porqué los parados de muy larga duración vascos se las ven tan negras para encontrar un empleo, y el informe tan solo aventura que quizás no hallan trabajo por “cambios en la estructura productiva regional” que son “independientes de la estructura productiva regional” pero que han dejado fuera de juego a estos parados sin remedio.
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