Las empresas químicas -que se agrupan en la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique)- dejan atrás un año -2018- en el que han marcado récords históricos en la cifra de negocios, 65.647 millones de euros, con un aumento del 4% respecto al ejercicio anterior, según ha destacado su presidente, Carles Navarro. Desde 2007, acumulan un crecimiento del 16,8%.
Los datos del pasado ejercicio, impulsados por el comportamiento de la producción, los precios internacionales y el consumo interno muestran, a su juicio. la vitalidad del sector, más relevante que la de los países del entorno. La zona euro en su conjunto presentó una caída del 0,9%, por los descensos de Francia y Alemania. Las especialidades farmacéuticas continúan liderando la industria química en España, seguidas de materias primas, plásticos y corcho, para ir a continuación la química orgánica.
Los responsables de Feique destacaron otros datos del sector, que lidera la inversión en investigación y desarrollo (25% del total de la industria), que da empleo -directo, indirecto e inducido- a 670.000 personas y que representa el 5,8% del PIB. Es, tras el automóvil, el segundo sector por exportaciones, con el 57% de la producción destinada mercados internacionales y que se dirige a 200 países.
Y ¿cuáles son las claves de la relación de la industria química con la Administración? En este ámbito hay dos aspectos diferentes, si bien relacionados. Por un lado, las actuaciones que se consideran necesarias para que las empresas en España se beneficien de las inversiones del sector en el mundo, y, por otro, las normativas que afectan en especial a los costes energéticos. «Ante las perspectivas de crecimiento, se ha presentado un plan de legislatura con 37 medidas enfocadas a mejorar su competitividad», se señala desde Feique.
Y en conexión con la reciente experiencia, Juan A. Labat, director general de la organización, ha destacado los aspectos positivos de tener como interlocutor a un ministro -en este caso, ministra- de Industria. Positivo en temas relacionados con la normativa energética -aunque exista el Ministerio de Transición Ecológica- o con el transporte de mercancías -que se dirige desde Fomento-. En este contexto se estima conveniente dar a Industria más capacidad de coordinación.
Están también cuestiones que, por lo breve de esta legislatura, han quedado en parte a la expectativa de lo que ocurra en las elecciones generales del 28 de abril. Labat destacó, en especial, un decreto, que responde a la importancia que para las empresas electro-intensivas tiene el precio del kilowatio. El estatuto para estas compañías -también para las siderúrgicas o metalúrgicas-, que está en trámite, regulará precios y sistema de consumo; un aspecto que puede determinar el futuro de compañías y sectores.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.