Tras la asamblea general de la Asociación Española de Banca (AEB), su presidente, José María Roldán, proclama que los activos improductivos «han dejado de ser un problema», destacando la «evidente» aceleración del proceso, tanto en 2018 como en este ejercicio. «Aunque queda tarea pendiente, ahora estamos cómodos», asegura.
También pronostica que la morosidad se situará «a medio plazo» en el 2%, aunque todo dependerá de la evolución de la economía. En 2018, era el 4,1%.
Sobre la mala imagen de la banca, Roldán defiende actuaciones conjuntas, y no solo medidas individuales de cultura y gobierno corporativo, «trabajar de forma más estructurada y sistematizada, y a largo plazo». «Se debe hacer un esfuerzo conjunto que ataque no solo las verdades, sino también a las percepciones», subraya.
El presidente de la AEB destaca Expertise, una iniciativa que ayuda a las personas mayores a utilizar Internet. Y dentro del Centro Financiero para la Sostenibilidad, que impulsa junto a la Ceca, Unacc, Unespa e Inverco, la idea de ayudar a las pymes y microempresas a afrontar los impactos del cambio climático.
El presidente de la AEB critica «la subasta al alza de las exigencias de capital», cuando ya han pasado del 7% al 12%, y «la tendencia a la homegeneización» de esos requerimientos, porque se penaliza un modelo de banca que, como el español, genera «resultados más recurrentes y menos volátiles». Esa «subasta permanente» es la que castiga la cotización bursátil de la banca europea.
La banca ya paga «muchos» impuestos, es el segundo sector que más abona, el 24%, subraya Roldán, que recuerda que los bancos de la AEB no sólo no han recibido «ni un euro» de ayudas públicas, sino que han contribuido con 20.000 millones a ayudar a las cajas de ahorros, que fueron las que tuvieron problemas.
Pide al nuevo Gobierno que se esfuerce por mantener la confianza de los inversores internacionales, porque sin ella considera que es «muy difícil» poder continuar con el comportamiento favorable que ha venido experimentado la economía española durante los últimos años. También reclama «normas estables, certidumbre y predictibilidad».
Sobre la rentabilidad de la banca, destaca que ha mejorado en un año del 6,1% al 7,4%, pero subraya que «todavía tenemos que llegar al 10% para superar el coste del capital y retribuir al accionista. Y avisa que la normalización de los tipos de interés «no va a solucionar los problemas de la banca».
Aumento del 23%
Los bancos españoles obtuvieron un beneficio neto atribuido conjunto de 14.846 millones de euros en el ejercicio 2018, lo que representa un aumento del 23% respecto a las ganancias logradas un año antes, según los datos de la AEB.
El margen de intereses se mantuvo en 59.000 millones de euros, mientras que el margen básico, que incluye intereses, comisiones y dividendos -resultado recurrente de la actividad–, se situó en 80.000 millones. El margen bruto disminuyó en dos puntos, hasta colocarse en 83.000 millones, debido a que los mayores resultados por operaciones financieras fueron superados por los resultados negativos por diferencias de cambio.
Los gastos de explotación, por su parte, cayeron un 1,2% en 2018 y la ratio de eficiencia se mantuvo por debajo del 50%. La AEB ha indicado que este indicador se sitúa entre los mejores del conjunto de sistemas bancarios de la Unión Europea.
Las provisiones y dotaciones por deterioro de activos financieros continuaron con la fuerte tendencia a la baja experimentada en los últimos años y se redujeron en 2.600 millones de euros, un descenso del 13%. Esto se produjo de manera consistente con el esfuerzo continuado en la disminución de la morosidad.
De este modo, la rentabilidad sobre el capital (ROE) se situó en el 7,4%, frente a la ratio del 6,1% de 2017. El ROE se elevó a la vez que descendió el resultado atribuido a los intereses minoritarios y mientras aumentaron los fondos propios medios en un 3% de media.
El balance consolidado se elevó un 0,2% en 2018, hasta los 2,5 billones de euros, con una caída de la morosidad, mayores coberturas, fortalecimiento de la solvencia y mantenimiento del peso de la actividad típica del modelo de banca comercial minorista.
EL CRÉDITO CRECE
Por otra parte, el crédito a la clientela creció un 2,6% y superó la cifra de 1,5 billones de euros, hasta representar el 60% del balance consolidado, recuperando así el peso que registraba en el total del activo hace cinco años.
La morosidad cerró el ejercicio en el 4,1%, medio punto porcentual menos que a finales de 2017, con un nivel de cobertura del 67% de los activos dudosos, superior al de un año antes en cinco puntos porcentuales.
De igual forma, los depósitos de la clientela superaron los 1,4 billones de euros a 31 de diciembre de 2018, tras un incremento de casi un 2% en el año, hasta representar el 55% del balance total, frente al 54% que suponían en 2017.
La ratio de créditos sobre depósitos se mantuvo en el mínimo del 108% alcanzado en 2017 y la ratio de cobertura de liquidez (LCR) se situó por encima del 100%. «Esto refleja la sólida posición de liquidez de los bancos españoles», ha señalado la AEB.
Por último, en términos de capital regulatorio, la ratio CET 1 ‘fully loaded’, que mide la solvencia, alcanzó el 11,3% a cierre del ejercicio, lo que representa 23 puntos porcentuales más que un año antes.
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